Nelsa | Montevideo
@|Es indudable que vivimos en un mundo donde cada vez más las personas se creen con derecho a todo, pero con ninguna obligación. Y también que la palabra respeto ya no existe.
Todo este preámbulo viene respecto al dominio que están tomando los animales domésticos (perros principalmente) frente al resto de las personas.
El perro ya dejó de ser un animal para transformarse en una persona más. Al menos así es como la gran mayoría de sus dueños los tratan.
Personalmente, me da mucha pena que estos animales tengan que vivir como a sus dueños se les ocurra y no como deberían. ¿Acaso es lógico que un animal que necesita espacio para correr tenga que vivir en un apartamento? Sinceramente esto es por puro egoísmo de los dueños. Ni que hablar que se los pasee en carritos como si fueran bebés. Y así como se los trata casi como seres humanos, sus dueños se creen con derecho a llevarlos a cualquier lugar, sin importar si a alguna otra persona le puede molestar.
Este último verano, tuve oportunidad de pasar unos días en el Este y obviamente que fui a la playa. Todos sabemos que en Punta del Este hay playas donde se puede ir con perros (lo cual está claramente avisado en carteles a tal efecto), y otras donde está prohibida su presencia.
Y acá está el motivo de la pregunta inicial. ¿Dónde está el respeto hacia las personas que van a la playa donde se supone no debe haber perros?
En la última semana de Carnaval, estando en Playa Mansa, salí a caminar en horas de la mañana. Comencé por la Parada 16 y llegué hasta la Parada 4. Durante ese trayecto conté los perros que me crucé. Llegué a contar 19, muchos de los cuales estaban sueltos. Está de más decir que durante esa caminata tuve que ir mirando con mucha atención para evitar pisar la caca que sus dueños, obviamente, no habían recogido. Y por otra parte, ¿nadie se pregunta qué tan bueno es que estos animales hagan pis en cualquier parte de la arena donde después vendrán niños a jugar?
Creo que sería hora de empezar a tomar medidas, ya que es obvio que de respeto... nada.