El Frente Amplio se inquieta porque la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, puede condenar a Uruguay por mantener vigente la ley de caducidad. Esa razón se esgrime para pedir su derogación total o parcial a través de una ley votada con urgencia. Lo que parece ignorar el Frente es que ya hubo en el pasado condenas o críticas de ese tipo surgidas de organismos internacionales que fueron contestadas por Uruguay con buenos argumentos, entre otros que esa ley, que consolidó el tránsito pacífico hacia la democracia, fue confirmada por dos plebiscitos populares realizados con 20 años de separación. En vez de interesarse tanto en nuestro país, haría bien esa Corte en ocuparse de lo que ocurre en materia de derechos humanos en países como Nicaragua o Venezuela.