Llama la atención que las grandes banderas agitadas desde hace tiempo desde sectores de la izquierda, no se aplican a todos. Los delitos y atropellos cometidos en el pasado no se deben olvidar y la ciudadanía tiene el legítimo derecho de conocer la verdad.
Pero estos reclamos sólo se centran en los delitos cometidos por la dictadura; nada se pide sobre lo hecho por los terroristas que a través de innumerables delitos buscaron derrocar gobiernos legítimos en los años 60 e inicios del 70. ¿Por qué suponen que no hay interés en saber -con nombre y apellido- quienes asesinaron, secuestraron, torturaron, coparon, asaltaron, amenazaron desde la izquierda en esa época? Cuando se parte de una postura ideológica tan antidemocrática, aún los reclamos más compartibles pierden sentido.