Se cayó el techo en un aula de la facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de la República. Por suerte, no había alumnos en clase y nadie salió herido. Ahora se busca un nuevo local para los estudiantes de esa licenciatura, por lo general desamparada por las autoridades universitarias. Podría pensarse que esa desgracia ocurrió en un centro educativo sin recursos económicos, pero no es así. Ocurrió en la Universidad de la República, la misma que gastó 216.848 dólares en comprar sillas para su Paraninfo porque, según se dijo, le sobraba plata. Cuando su rector quiso justificar ese exceso, el ministro de Economía, Álvaro García, lo reprobó diciéndole que cuando sobraba dinero había que reintegrarlo al tesoro nacional y no dilapidarlo. Debió haberle dicho que la usara mejor.