En estos días y luego del affaire “Ministro de apellido Negro” (Darwin) hubo roces en las internas de los PPTT.
La ruidosa se dio en el Partido Colorado por la difusión de las cifras de delitos por parte del responsable del área respectiva en Ministerio del Interior y dirigente Colorado Lic. Diego Sanjurjo. El disparador de sospecha de falta de neutralidad no solo fue el “accidente” del ministro sino además el énfasis en una baja de los Homicidios de 2025 respecto del 2024 que fue apenas marginal de un 3% y con números muy discutibles y discutidos por parte del Dr. Pedro Bordaberry. Este “fuego amigo” no pasó inadvertido y provocó cruces mediáticos con el propio Sanjurjo.
Tampoco pasó inadvertida la compañía del intendente blanco de Paysandú (N. Olivera) a la comitiva del Presidente Orsi. Los gestos de confraternidad recíproca entre ambos no son nuevos y ya lindan con una suerte de “concubinato” aunque se quiera vestir la presencia de Olivera en China como un “touch and go”.
La experiencia mundial en países donde el bipartidismo es muy marcado como en Uruguay muestra ejemplos que deberían servir para no caer en inocentadas. No existe neutralidad en la cooperación a un Partido como el FA que es un eslabón del Foro de Sao Paulo y no se anima a declarar a dictaduras como Venezuela como tales. O mas grave aún. Han sido socios y cómplices.
Pero vayamos a algunos ejemplos:
1- Colin Powell (EE.UU.):
El exsecretario de Estado apoyó la intervención militar en Irak, pero luego fue criticado por sus vínculos con la administración de Bush. Cuando colaboró con el gobierno de Obama, algunos miembros de su partido lo vieron como un traidor. Conclusión: Su reputación dentro del Partido Republicano sufrió, y se le acusó de ser demasiado cercano a los demócratas.
2- David Cameron (Reino Unido):
El ex primer ministro colaboró con el Partido Laborista en temas como el cambio climático. Tras de dejar el cargo, sus intentos de influir en el Partido Conservador fueron mal recibidos.
3- Emmanuel Macron (Francia):
Antes de ser presidente, Macron trabajó como ministro de Economía bajo François Hollande. Intentó colaborar con varios partidos. Conclusión: Al ganar la presidencia, su antiguo partido, el Partido Socialista, se fragmentó, y muchos lo acusaron de traicionar su base.
Estos ejemplos muestran cómo la colaboración “técnica” con un partido opositor puede llevar a reacciones negativas pero además los otros te USAN para dañar a tu propia gente.
Este tipo de errores puede ser un poco más excusable en el caso de Sanjurjo que -al menos- se dedicó a prepararse técnicamente en el manejo de datos criminológicos. Dada su juventud puede estar cayendo en una suerte de síndrome de Estocolmo con su captor el Dr. Negro. Igual le recomendaría tomar distancias ni bien pueda porque ese señor parece adolecer en conductas negligentes.
Lo de Olivera ya no puede disimularse en falta de experiencia alguna e incursiona en naturales suspicacias internas sobre un futuro acercamiento del sanducero a instancias del flirteo constante del Presidente Orsi y su partido. Pensar que su eterno caudillo les enseñó siempre: “Con totalitarios nada nada nada”.