Monk Eastman, gansgter y soldado

Luciano Álvarez

Entre 1881 y 1920 emigraron a los Estados Unidos unos 23,5 millones de personas. Las primeras oleadas del siglo XIX habían llegado de Gran Bretaña, Irlanda y Alemania; ahora la componían mayormente italianos del Sur y judíos ashkenazíes de Europa oriental. Estos emigrantes no buscaron su fortuna en las grandes planicies rurales del Oeste sino que se instalaron en las ciudades. Nueva York pasó de 60.000 habitantes en 1800 a 3,5 millones en 1900 y a 5,6 millones en 1920.

La Nueva York del 900 se convirtió en la capital financiera, comercial y cultural del país y dibujó su perfil clásico: el puente de Brooklyn, la estatua de la Libertad y los rascacielos; también los barrios pobres y los vastos tugurios.

El desmesurado crecimiento apretujó poblaciones en barrios como el "Cinco esquinas" (Five points) donde convivían ásperamente los antiguos irlandeses con los recién llegados italianos y judíos.

En 1908, Israel Zangwill escribió "The Melting Pot" -una comedia sobre un judío de Nueva York- y acuñó, sin pretenderlo, la expresión que daría nombre a esa naciente y peculiar fusión de culturas.

El "Cinco esquinas" estaba en el extremo Sur de Manhattan, una zona baja e insalubre. Cuando el gran escritor inglés Charles Dickens pasó por allí en 1842, declaró que ni siquiera en el East End de Londres había visto tan horrendas condiciones de vida: densidad de población, enfermedad, mortalidad infantil, desempleo y delito violento. En el 900 la situación era peor, si ello fuera posible.

El historiador Tyler Anbinder enumeró sus principales rasgos en el largo título de un libro: "Cinco esquinas, el barrio neoyorquino del 900 que inventó el `tap dance`, fraguó elecciones y se convirtió en el arrabal con la peor fama del mundo." (Plume Books, 2001).

Las patotas eran una vieja tradición de Nueva York, iniciada a fines del siglo XVIII. Las formaban jornaleros y aprendices que asaltaban a los transeúntes, peleaban por su territorio y participaban activamente en la política. Convertidas circunstancialmente en "voting gangs", fueron un recurso predilecto de Tammany Hall, aparato político del Partido Demócrata: robaban y rellenaban urnas, intimidaban a los rivales y votaban muy temprano y varias veces. También servían de vínculo entre los políticos y las actividades criminales, como el juego y la prostitución.

Con el tiempo, la saga de los gangsters italianos apagaría la fama de sus no menos siniestros predecesores. Pero lo cierto es que a principios del siglo XX, las bandas de los irlandeses como los Whios y la de los judíos de Monk Eastman crearon el modelo e hicieron del "Cinco esquinas" un emporio de pandillas,

Monk Eastman nació en el año 1873 como Edward Osterman, hijo de un respetable comerciante judío.

Edward, aparentemente se ganaba la vida con una tienda de mascotas. Esta actividad le proporcionó su apodo de "Monk", abreviatura de "monkey", mono, o quizás fuera su físico "ruinoso y monumental: el pescuezo corto, como de toro, el pecho inexpugnable, los brazos peleadores y largos, las piernas chuecas como de jinete o de marinero." Así lo describió Borges.

Edward "Monk" Eastman amaba a los animales y procuraba asegurarles una vida digna, por lo tanto era exigente a la hora de elegir sus clientes. Sin embargo carecía de los mismos escrúpulos respecto a los humanos y no le repugnaba ejercer la violencia por un precio, por el poder o simplemente por mera afición sanguinaria.

Cultivó el gusto profesional por la violencia trabajando como "Sheriff", que era el mote que se les daba a los patovicas de aquella época, encargados de poner orden en bailongos y otras reuniones sociales. El paso para liderar una pandilla fue corto. Al poco tiempo mandaba sobre 1.200 hombres.

Hacia 1903 le surgió un rival: Paul Kelly "el italiano". Jefe de la "banda del Cinco Esquinas". Kelly se llamaba, en realidad, Paolo Vaccarelli y había nacido en Italia en 1876. Adoptó un apellido irlandés, porque lo italiano aun carecía de carisma en el mundo del crimen.

Las bandas del Italiano Kelly y Monk Eastman convirtieron su rivalidad en guerra. El 17 de septiembre de 1903 un centenar de hombres se enfrentaron a tiros en Rivington Street. La policía no tuvo más remedio que retirarse. Hubo tres muertos y un gran número de heridos, la mayoría inocentes transeúntes.

Tammany Hall los llamó al orden y amenazó con quitarles la protección política. En principio no lo tomaron en serio -sabían que eran útiles- pero de todos modos decidieron laudar el tema apelando a un milenario recurso caballeresco: los jefes pelearían mano a mano y el vencedor quedaría dueño del territorio del Lower East Side.

Kelly había sido boxeador, Eastman simplemente era grande y feroz. Luego de varias horas cayeron por cansancio, no hubo un ganador y la guerra continuó su curso.

Sin embargo la suerte de Monk estaba echada. Perdió el apoyo político y en 1904 fue detenido por la policía y condenado a diez años en la prisión de Sing Sing. Su mano derecha Max "Kid Twist" Zweifach fue asesinado en 1908 por la banda de Kelly y a pandilla comenzó a derrumbarse.

Para entonces, el italiano Kelly y su mano derecha, Johnny Torrio, estaban creando el grupo de gangsters más importante en la historia de los Estados Unidos. Al Capone y Charles Lucky Luciano se encontraban entre sus jóvenes reclutas.

Al salir de la cárcel, el desocupado pandillero Monk Eastman encontró una forma reglamentada y patriótica de ejercer la violencia: con 44 años se presentó como voluntario para pelear en la Primera Guerra Mundial. Lo hizo según las viejas reglas del bajo: fue intrépido en el combate, fue leal con sus camaradas y no se privó de ninguna violencia con los enemigos.

Regresó como un héroe genuino. Ignoramos si intentó trabajar dentro de la ley, pero lo cierto es que la Ley Seca (1919) le abrió nuevas expectativas comerciales con el contrabando de bebidas alcohólicas, un negocio muy lucrativo que se halla en manos de sus antiguos rivales. Las consecuencias fueron las previstas: el 26 de diciembre de 1920, Jerry Bohan, un agente de policía al servicio de sus enemigos, le pegó cinco tiros delante del Café del Pájaro Azul.

Fue enterrado con honores militares, por sus antiguos camaradas del ejército.

La historia de Monk Eastman fue rescatada en 1928 por Herbert Asbury en un libro, llamado "Gangs of New York", que Jorge Luis Borges descubrió en una librería y resumió en las cinco páginas de "El proveedor de iniquidades Monk Eastman" (1933). También produjo un modesto interés en el cine y se convirtió en una barata película de aventuras, de apenas 66 minutos, dirigida por el veterano director James Cruze en 1938.

Pasaron más de sesenta años hasta que en el 2002, Martin Scorsese adaptó "Gangs of New York" (Leonardo Di Caprio, Daniel Day-Lewis y Cameron Diaz) en una superproducción, tan fiel por su realismo violento como por su absoluta inexactitud respecto a hechos, cronología y personajes.

Cada una de estas versiones merece su gloria, no la sórdida vida de Monk Eastman.

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