Carlos Maggi
Se trata de un segundo intento invasor. Ahora desde el exterior se opone a la derogación del artículo 27 de la ley uruguaya Nº 16.832, en función del cual tenemos prohibida la producción de electricidad mediante energía nuclear. (Ver:www.greenpeace.org/argentina/prensa-rss/en-la-xvi-cumbre-iberoamerican).
La refutación de este intento de meterse donde nadie la llama, se puede cumplir mediante cuñas del mismo palo, que son las mejores para quebrar las notas hechas de apuro.
Los ambientalistas más importantes y más insospechables son partidarios de la energía nuclear porque según afirman sabiamente, es el modo más limpio de producir electricidad abundante y barata.
Dice Greenpeace argentina: -"En Uruguay, sectores pronucleares encabezados por Eduardo Bermúdez, ex Director de Energía del gobierno de Jorge Batlle, presionan para derogar la Ley N° 16.832 que prohíbe el uso de energía eléctrica de origen nuclear en el territorio uruguayo.
Recientemente, Uruguay retornó al seno de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) donde Bermúdez ha sido designado el representante con el apoyo de la administración de Tabaré Vazquez".
Las inexactitudes de este párrafo que no contiene una sola verdad, son comentadas con humor por el ingeniero Álvaro Bermúdez, en este mismo espacio.
Pero hay otros párrafos en el artículo citado: -"Greenpeace aprovecha la oportunidad para denunciar la intensa presión que la industria atómica está haciendo en Latinoamérica (!). Para la organización (para Greenpeace.ar), esa fuente de energía no es competitiva económicamente (!!) y significa malgastar dinero público, generar basura atómica e incrementar la inseguridad".
"Latinoamérica debe abandonar definitivamente cualquier plan que aumente la utilización en la región de esa fuente de energía, que representa más desperdicios de recursos públicos, el aumento de la producción de basura atómica, más amenaza nuclear y alejarse del desarrollo sustentable".
COMENTO: No hay una coma, en estos dos párrafos que no contribuya a falsificar la realidad.
A James Lovelock, la "Geological Society of London" le confirió la medalla Wollaston en 2006 por la "creación de un campo de estudios enteramente nuevo en Ciencias de la Tierra" (la ciencia del sistema del planeta Tierra). Y James Lovelock, es el presidente de la "Alpen" de Inglaterra (una sociedad que desmiente a Greenpeace).
Wikipedia dice de este genio: -"Antiguo opositor al armamentismo nuclear, ahora promueve el uso de energía nuclear como único recurso para disminuir el abuso de los combustibles fósiles".
Dice Lovelock: -"La energía producida por un kilo de material nuclear, equivale a la energía producida por un millón de kilos de carbón".
"La energía nuclear es la única opción viable para salvar la civilización humana del cambio climático.
No se puede mantener el suministro de energía para una ciudad como Madrid con molinos eólicos. ¿Qué pasaría en los períodos sin viento? Creo que los verdes no se han planteado "en serio" las consecuencias prácticas de su postura".
COMENTO: Pero la Greenpeace.ar no está de acuerdo con James Lovelock y son los mismos que pelearon contra la instalación de Botnia en el Uruguay.
Greenpeace argentina organizó una mini invasión con lanchas rápidas y un helicóptero sobre territorio uruguayo.
Algunos decían que debido a la contaminación de Botnia, los niños de Gualeguaychú iban a nacer con dos cabezas. Falta hace, reforzar el punto más débil.
Patrick Moore es uno de los ecologistas pioneros; fundó Greenpeace en el año 1971 y presidió la organización en Canadá; y luego en el plano internacional. Pero el día 16 de abril del 2006, Moore publicó en "The Washington Post" un artículo donde dijo: -"En los inicios de los años 70, cuando ayudé a fundar Greenpeace, yo creía que energía nuclear era sinónimo de holocausto nuclear, al igual que la mayoría de mis compatriotas".
"Treinta años más tarde, mis puntos de vista han cambiado y el resto del movimiento ambientalista también debe actualizar sus puntos de vista, ya que la energía nuclear puede ser la fuente de energía que salve a nuestro planeta de otro posible desastre: el catastrófico cambio climático.
La energía nuclear es la única fuente de energía a gran escala y de costo propicio, capaz de reducir las emisiones y continuar satisfaciendo una creciente demanda de potencia. Y en estos días lo puede hacer en forma segura.
No estoy solo entre los medioambientalistas, en esto de cambiar mi punto de vista sobre este tema.
El científico atmosférico James Lovelock, padre de la teoría Gaia, cree que la energía nuclear es la única for-ma de evitar el catastrófico cambio climático.
Stewart Brand, fundador del "Catálogo de la Tierra", dice que el movimiento medioambientalista debe abrazar la energía nuclear para librarnos de los combustibles fósiles.
El difunto obispo británico Hugh Montefiore, fundador y director de Amigos de la Tierra, fue forzado a renunciar del consejo del grupo, luego de que escribiera un artículo pro nuclear en la gacetilla de su iglesia".
COMENTO: Pero Greenpeace.ar no está de acuerdo con James Lovelock, ni con Patrick Moore, ni con Ste-ward Brand, ni con el obispo Hugh Montefiore, los grandes ambientalistas del mundo.
Y son los mismos que armaron lío por Botnia. Repito: Jardiel Poncela describió el cuadro al cual me refiero: Campesinos húngaros, huyendo de la vacuna.