Juan Miguel González Bibolini
Juan Miguel González Bibolini

Integración regional

El Mercosur a pesar de sus marchas y contramarchas, continúa siendo la experiencia más consolidada de convivencia democrática y de integración regional entre los países en desarrollo, del Sur global.

En el contexto de un mundo de profundos cambios, ha permitido el abordaje de múltiples desafíos políticos, económicos y sociales en casi tres décadas.

Sin embargo, la eficacia para responder de manera coordinada a la pandemia fue parcial. Ni siquiera la Unión Europea pudo resistir el embate unida. También en este contexto de respuestas ante la emergencia, las agencias del sistema multilateral fueron superadas.

La realidad nos muestra que no estábamos suficientemente preparados para hacer frente, de manera integrada, a un fenómeno de esta magnitud.

El impacto socioeconómico que se pronostica en la región obligará a cambiar las prioridades y asumir el primer aprendizaje de esta emergencia: que solos no podemos encarar la fase de la recuperación.

Tres crisis se instalaron con distinta intensidad: sanitaria, social y económica y cada una de ellas está íntimamente entrelazada con la anterior y requiere de coordinación, programas de cooperación y acciones articuladas entre los países cercanos, limítrofes y que conforman nuestra principal red de desarrollo humano regional.

El Mercosur con Bolivia y Chile, es el espacio obligado para llevar adelante esta tarea en el Cono Sur sudamericano, que requerirá de toda nuestra capacidad y de un esfuerzo extraordinario.

Desde el Instituto Social del Mercosur estamos implementado actualmente tres líneas de trabajo que se orientan a enfocar los esfuerzos coordinados y favorecer medidas integradas de respuesta.

a) Apoyo a los Ministerios de Salud y Desarrollo Social para articular un mecanismo sanitario de apertura segura y gradual para la movilidad humana en las fronteras terrestres del Mercosur; b) programas de capacitación para funcionarios y directivos públicos y privados sobre integración ciudadana, fronteras, innovación y tecnología social; y c) un espacio jerarquizado de dialogo sobre la agenda social y la Agenda 2030.

De esta manera, nuestra campaña de concientización “Países + Integrados, Personas + Protegidas” y los programas de la Escuela de Gobierno, el Diálogo de Asunción para la Agenda Social - Agenda 2030 (DAAS) y Fronteras en el Mercosur, refuerzan las prioridades que se han propuesto para la actual presidencia pro tempore uruguaya. El Tratado cumplirá 30 años el año próximo y resulta indispensable aprovechar las capacidades construidas y la experiencia en coordinación y acción común entre nuestros países.

Como lo señalara recientemente el presidente de la República Oriental del Uruguay, Luis Lacalle Pou: “Tenemos que repensar la integración desde la lucha del COVID y el período pospandémico, aprendiendo de las experiencias para generar respuestas cercanas a futuro’’.

Este es sin dudas el imperativo de la hora, trabajar juntos a través de la cooperación y la integración regional para la recuperación de nuestros países y el futuro de nuestras comunidades.

Asunción, 24 de julio del 2020.

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