MARÍA JULIA POU
Nuestra sociedad genera de tanto en tanto, personajes que capturan la atención pública, que muchas veces dicen verdades de Perogrullo pero que nadie se ha atrevido a denunciar y que se pueden convertir en futuros referentes. Es el caso de la directora del liceo Bauzá, Graciela Bianchi, quien paradojalmente, debe a su aún jerarca del MEC gran parte de la atención que ha adquirido entre todos los uruguayos.
Conviene recalcar este último episodio, demostrativo de lo veleidoso que es el uso de las redes sociales. Seguramente que el Sr. Álvarez no colgó el ya famoso video para ayudar a la no menos notoria directora, pero la jugada no le salió bien.
En medio de la tan larga como estéril discusión sobre la educación, que ha enrolado a políticos, sociólogos, profesores, payadores, la irrupción de la profesora Bianchi ha resultado a la vez refrescante en cuanto a que no las manda decir y cuando las dice lo hace bien y sólidamente en las posiciones que no solo propone, sino que ejecuta. Así que es en el Liceo Bauzá, mal que les pese a los eruditos en materia educativa, donde se libra la primera batalla por la educación. Allí -y recordamos algunos de nuestros conceptos que con fecha 5 de septiembre titulábamos "Comenzar por lo posible"- lo que se pone en práctica es nada más ni nada menos, lo que se debe hacer como primer paso, para iniciar el cambio educativo. Disciplina para que la vida dentro de ese enorme instituto transcurra dentro de las normas, para que sea más fácil para profesores, alumnos y funcionarios. Parece mentira, pero esta primera verdad no entra en quienes quieren hacer el 100% sin la humilde labor de llegar al 10% antes.
Sentido natural de la jerarquía que es propio de toda organización humana y que no implica que alguien sea más o menos que otro, sino que a los efectos de una determinada actividad hay quienes tienen más y menos responsabilidades. Acción más que palabras, y acción en lo que a cada uno corresponde.
Bianchi tiene bajo su responsabilidad un liceo, no toda la educación, y lo que atiende es a su responsabilidad concreta. Dice con razón, "por omisión no me van a sancionar". Acierta la docente, porque en este gobierno, el que no hace, el medio campo, están de moda, y el que hace atraerá las iras del situacionismo corporativo-político que paraliza desde hace años el sistema educativo.
Algún día, que lamentablemente vemos lejano, alguien "mandará parar" y todos nos sinceraremos respecto de la educación después de tanta hipocresía y tanto triple discurso. Pudo, quizás todavía puede ser, el presidente Mujica si resuelve el dilema hamletiano en que se encuentra desde que resultó electo. Si no es él, alguien lo hará y cuanto antes mejor. Alguien tendrá que decir verdades que son evidentes, tales como que no puede una profesora y dirigente sindical (ver El País dom.) tratar de "bo… dos" a los estudiantes, negar la conducción política del sistema educativo y decir que "los trabajadores" -¿Pit-Cnt acaso?- deben ser parte de la reforma educativa.
Por favor, que venga cuanto antes a auxiliarnos el legendario y nunca bien ponderado profesor Perogrullo.