Los medios de comunicación cambian y el modo de usarlos también cambia. Pero la verdad está ahí, desnuda en el fondo de un pozo; y es, en cada caso, una sola.
Los medios de comunicación cambian y el modo de usarlos también cambia. Pero la verdad está ahí, desnuda en el fondo de un pozo; y es, en cada caso, una sola.
Leo declaraciones alteradas por intenciones de interés político, enturbian en vez de dar a conocer limpiamente la relación entre el Estado y sus ciudadanos.
Observo un viraje, hacia la forma comercial en los asuntos públicos; se da, cuando se da; y muy a menudo, vemos a través de lentes astutamente deformantes.
Lo primero de la técnica abusiva de los funcionarios consiste en declarar secretos los actos del Estado. El país se compromete por vía de su gobierno y todos los ciudadanos son obligados por tales compromisos contraídos; pero el gobierno echa un manto de silencio y reserva la información. El caso de la minería del hierro es un inmenso agujero negro, al alcance de la mano, para ilustrar lo indebido. Refiere al medio ambiente de manera radical, a la economía de manera radical, al desarrollo del país de manera radical y todo transcurre cubierto del secreto más macizo.
¿Con qué asesoramiento a nivel internacional, se maneja el gobierno? ¿Quien se responsabiliza de los contratos firmados o de la falta de contratos? Se habla de muchos millones y de muchos años; y no sabemos a ciencia cierta, lo que realmente hay en nuestro subsuelo. Los contrarios a explotar una enorme fortuna y los partidarios de gozar de ese bien natural, hablan a corazón ligero, de palpite. La información brindada no es la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.
La publicidad comercial, al servicio de la libre competencia es contagiosa. El caso de la energía eléctrica, ofrece un catálogo de omisiones fundamentales y datos retocados para dar la sensación de algo bueno o muy bueno, cuando en realidad, resulta menos que regular.
El drama de la electricidad es largo y vergonzoso. El Uruguay no crece porque los entes autónomos lo retrasan; prevalece el error, la ignorancia sobre todo, y el interés grupal.
Las noticias que se publican sobre la producción de electricidad son nebulosas y casi nunca destapan la verdad tal cual es. Los avisos oficiales son avisos publicitarios no confiables. Un día pueden explicar que la energía eólica es la solución más conveniente y que, por eso, UTE firma contratos por muchos años durante los cuales se compromete a consumir forzadamente todo lo que produzcan los parques eólicos privados. Y otro día se confiesa que la energía eólica se corta cuando no hay viento.
¡Casi nada lo del ojo: y lo tenía en la mano! ¿Qué fábrica puede instalarse sabiendo que no tendrá energía segura? La misma UTE, avisa entonces que se construirá una nueva usina que funcionará con el gas proveniente de una regasificadora que está en construcción; y aclara que esa regasificadora alimentará una usina de ciclo combinado y que eso abrirá las posibilidades de venderle electricidad a los países limítrofes. Ah!..., sin tener en cuenta que en Argentina existe “Vaca muerta”, una vaca que nunca morirá; es el tercer yacimiento del mundo de petróleo y de gas. ¿Con semejante “nene” piensan que Uruguay va a competir?
Cuando la implosión de la Unión Soviética, Gorbachov explicó que una de las causas del desastre había sido la falta de crítica libre y bien informada. Las resoluciones secretas y la publicidad falseada, deforman la sana crítica. Los datos precisos son básicos. En un país con prensa libre, el pueblo tiene derecho a saber. Ocultar o falsear no es bueno para nadie.
UN FUTURO INCIERTO
Ing. Álvaro Bermúdez.
La empresa franco belga Gaz de France-Suez (GDF) que junto con la japonesa Marubeni forman el consorcio GNLS, las ganadoras de la licitación internacional para la construcción y explotación de una planta regasificadora de 10 millones de metros cúbicos día, de gas natural, anunció la ruptura del contrato que la une a la brasileña OAS para la realización de las obras civiles del puerto de Puntas de Sayago donde funcionará la planta regasificadora. El valor del contrato entre ambas empresas supera los 400 millones de dólares, pero el costo para Uruguay es varias veces esa cifra y se sufren demoras que aumentan los costos y extienden los plazos de entrega.
Las últimas administraciones pasaron sin dejar obras de infraestructura importantes. Luego de 10 años lograron comprender que la construcción de una planta generadora de energía eléctrica a ciclo combinado, propuesta el año 2000, nos hubiera ahorrado cientos de millones de dólares y sobre todo nos hubiera salvado de la profunda dependencia de los Estados vecinos.
Pasada la década completa, salvo atraer a algunos inversores privados en energía NO FIRME y la instalación de generadores aeroderivativos, inadecuados, nada se pudo completar. Varios accidentes por mal manejo dejaron fuera de servicio a dos unidades, a propósito de los cuales se perdió la garantía de fábrica. El resto de lo ganado en producción, fueron unos pocos megavatios de biomasa, aportados por los sobrantes de energía de Botnia y Montes del Plata (fábricas de celulosa, autogeneradoras) y pequeños emprendimientos del orden de pocos megavatios cada uno.
Faltando poco para terminar la década, recién se embarca el Estado en dos grandes proyectos complementarios, a saber: una planta regasificadora y el ciclo combinado del año 2000. Estas inversiones que superan largamente los 1.000 millones de dólares cada una y se complementan una con la otra, ya que el gas que supuestamente proveerá la regasificadora, se utilizará como combustible para hacer funcionar el ciclo combinado que producirá a su vez, energía eléctrica a la población en forma FIRME, vale decir: los uruguayos inaugurarán la continuidad de su energía industrial, sin lo cual no hay desarrollo.
Desgraciadamente, esa doble resolución se ve entorpecida en la práctica: dichas plantas que aún no existen, están muy atrasadas en sus planes de construcción. Estas noticias son malas noticias para un país como Uruguay que sigue siendo el más caro en materia de energía eléctrica en la región y que ahora, sufre complicaciones en la construcción de la regasificadora.
La usina de ciclo combinado sufre varios retrasos: primero, debido a la licitación que UTE adjudicó a la empresa Electroingeniería de Argentina, que luego se declaró desierta, debido a un fraude aparente en la oferta de Hyundai; empresa que sorprendentemente a la postre, resultó ser la adjudicataria final.
Esta adjudicación data del año 2012 y todavía hoy a marzo del 2015, no tenemos noticias de cuándo será la puesta en marcha. Tampoco conocemos el contrato entre la empresa paraestatal Sayago S.A (90% de UTE, 10% de Ancap) y el consorcio GNLS (Gaz de France-Suez-Marubeni) pues la administración Mujica lo declaró confidencial.
Existen otras incertezas y confidencialidades: no se sabe qué fin tendrá el exceso de gas generado por la planta regasificadora una vez que todo el parque generador de Puntas del Tigre consuma, alrededor de unos cuatro 4 millones de metros cúbicos, de los 10 millones que produce la regasificadora por día.
Luego de tantas idas y venidas a lo largo de once años, habiendo soportado las catástrofes financieras de las últimas sequías del 2006, 2009 y 2011 (pérdidas equivalentes al costo overnight de un reactor nuclear de potencia) seguimos al descubierto, sin defensas, en caso de un nuevo evento meteorológico, la falta de agua, que a estas alturas resulta una amenaza recurrente. Está en juego, la suerte del país.