Si Cristina Kirchner quiso sumarse a la campaña a favor de Mujica podía haberlo hecho de una manera más delicada. Pero no, el "estilo K", célebre del otro lado del Río de la Plata, es así de frontal y descarado. En plena conferencia, posando ante los medios de comunicación, la presidenta elogió las hojas de votación uruguayas que, según dijo con frivolidad, halla "más divertidas" que las argentinas. Y para que no quedaran dudas las exhibió ante los fotógrafos, todas ellas, por cierto, pertenecientes al Frente Amplio y con una visible imagen de Mujica. Al hacerlo con esa alevosía, tal vez quiso aportar su granito de arena a la campaña del candidato de la izquierda uruguaya tratando de imitar lo que hizo su marido, Néstor Kirchner, con Tabaré Vázquez en 2004.
Con amigos así ¿quién necesita enemigos?