Ahora Argentina atina

Diecisiete meses después de la devaluación, las exportaciones argentinas llegaron a un récord histórico: mayo cerró con ventas externas por 2.756 millones de dólares, un 16% más que en el mismo mes del 2002. Y este pico de exportaciones estuvo acompañado por un récord del superávit comercial: 1.674 millones de dólares en mayo. Las importaciones aumentaron un 26% y totalizaron 1.082 millones.

En los cinco primeros meses del año, el superávit fue de 6.957 millones de dólares, contra 6.721 millones de igual período del año pasado. Hasta el año pasado, el superávit se explicaba por la caída de las importaciones: con un dólar por encima de 3 pesos y la economía paralizada, las compras desde el exterior eran mínimas. Pero con el precio actual del dólar y la incipiente reactivación, las importaciones empezaron a remontar tímidamente.

Las exportaciones vienen creciendo desde el año pasado, pero hasta principios de este año la suba se explicaba por un aumento de los precios internacionales, mientras las cantidades permanecían estancadas. La suba de 16% en mayo, se explica por una suba de 9% en los precios, y otra de 6% en las cantidades. En el primer trimestre del año, las cantidades apenas aumentaron el 0,7%, mientras los precios se recuperaron el 11,2 por ciento.

El grueso de las exportaciones siguen siendo los productos primarios, con escasa o nula elaboración, y por ende con poco valor agregado de trabajo argentino. Las ventas de maquinarias resultan casi nulas.

La estrella del mes fue la soja. El récord se debe en parte a una compra excepcional de China por 250 millones de dólares. Junto a Tailandia y Egipto, los chinos absorbieron el 75% de las ventas totales de mayo de soja.

La performance de la soja no es casual. Según explicó Jorge Scalise, director de estadísticas del sector externo de Indec, hay perspectivas favorables porque "hay un mercado mundial con precios sostenidos y una demanda creciente". Y como en la Argentina se colmó la capacidad de procesamiento de la industria aceitera local, hay un excedente de porotos que se destina a la exportación.

En el maíz hubo exportaciones por 140 millones de dólares, con los Emiratos Arabes Unidos, Egipto y Japón como principales compradores. En este caso, ayuda a la venta del cereal argentino que los precios son competitivos en relación a los valores que maneja Estados Unidos, el principal productor de este producto.

Fuera de los productos agrícolas tradicionales, en el año vienen remontando las exportaciones de miel, que crecieron el 106%, hasta sumar 105 millones. Otro rubro que aumentó fue el de las frutas frescas: peras, limones y manzanas, que se vendieron por 279 millones de dólares y aumentaron las exportaciones 15% respecto del año anterior.

En el ranking de países, en lo que va del 2003 los principales clientes de la Argentina fueron Brasil, Chile, Estados Unidos y China, en ese orden. Pero medidos por bloques económicos, la Unión Europea y el Mercosur empatan: cada uno acapara el 20% de las exportaciones argentinas.

En el marco del Sistema General de Preferencias entraban a Estados Unidos unos 200 productos argentinos. Esta semana se agregaron a la lista el dulce de leche, quesos duros, maní con y sin cáscara, maní blanqueado, pasta y manteca de maní, ácidos resínicos, ferrozirconium, rulemanes, aceite crudo de maní, otros aceites de maní, trifluralina (un herbicida), cortes de carne vacuna congelada (que agregará a las exportaciones un estimado de 5 millones de dólares) y cuero vacuno o equino, un rubro que ya paga bajos aranceles pero que ahora mejorará su oportunidad de ser importado en EE.UU.

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