No se ha cerrado 2009 y ya suman 179 las personas muertas durante el año en las rutas. Esto quiere decir que se ha superado el récord de mortandad alcanzado el año pasado, cuando hubo 170 fallecidos.
Todo esto sin contar los heridos, que suman muchos más y representan a menudo tragedias inenarrables.
Las cifras son el reflejo de una realidad tremenda que se vive día tras día, como resultado de accidentes en muchos casos evitables.
Ha habido campañas de seguridad vial, ha habido controles por Policía Caminera, ha habido preocupación generalizada. Sin embargo, evidentemente hay que hacer mucho más. No puede ser, por ejemplo, que en el Uruguay de hoy haya animales sueltos o tractores en las carreteras y que los autobuses interdepartamentales lleven pasajeros de pie.