Buena memoria

La memoria, nos dice con propiedad José Hernández, es un gran don, "cualidad muy meritoria" pero a condición que se entienda que "olvidar lo malo también es tener memoria".

Pero no todo lo malo que se olvide es galardón para un pueblo. En el terreno político, por ejemplo, algunos sectores de la izquierda actualmente en el poder siguen recordando y enrostrando errores que se cometieron bajo la gestión de los partidos tradicionales.

Cosas que no debieron suceder y sucedieron, como suceden allí donde manda el actuar del hombre, por esencia no infalible, al margen de ideologías o afinidades de cualquier otro orden.

Pero cuando los que reprocharon antes son los que tienen el poder ahora, y hechos que no son claros, que se prestan a susceptibilidades, son silenciados, pasan a un segundo plano, es como si nada hubiera ocurrido.

Y ese es de los silencios que sepultan y bloquean la memoria de la gente, que sin embargo reacciona a los incentivos del pasado.

Por ejemplo, "El País" no se cansa de preguntar qué pasó con la desaparición de dos piezas del expediente que tramita el sumario penal del señor Bengoa y otros más, por irregularidades imputadas en su gestión en los Casinos Municipales.

El Fiscal de Corte, con diligencia, ordenó investigar qué pudo suceder, pero si hubo mala fe, no será fácil llegar a resultados concretos. No es corriente que estas cosas sucedan con los expedientes judiciales, pero ocurren y en ese caso, procede ordenar la reconstrucción de lo que se perdió, lo cual, en todos los casos, a veces más, a veces menos, insume mucho tiempo. Este no es un expediente cualquiera, pues entorno a los sucesos, hay personas presas, y una de ellas es el administrador de los fondos del sector político que encabeza un muy posible pre candidato presidencial. Pasa el tiempo, y no se sabe si hay responsables, y tampoco cuál es el contendido de las piezas desaparecidas.

El pueblo quiere saber, como lo proclamó ante la Junta de Mayo hace casi dos siglos, y no ha perdido afán de conocimiento.

No nos olvidaremos. Tenemos sana y buena memoria.

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