Respuesta a las críticas y propuestas constructivas. Con esa premisa la Cámara de Comercio Uruguayo Británica (CCUB) apunta en primer lugar no sólo a protestar, sino a buscar reales soluciones "poniendo un granito de arena para el Uruguay", según dijo a El País el Cr. Jorge Enríquez, presidente de la institución.
La idea es tener una visión futura de "qué concepto de país queremos tener y luego apuntar al crecimiento", lo cual "va unido en estos países a un aumento del comercio exterior".
Según Enríquez el Uruguay debe enfocarse no sólo al Mercosur, sino que tiene que jugar en todas las canchas. "El Mercosur tiene sus graves problemas, no se puede seguir siendo siempre dependientes pensando en Argentina y Brasil, sino que Uruguay se debe abrir al mundo de una vez por todas, crear sus propios mercados y jugar en todos los frentes, estar en todas las canchas y saberlas jugar", afirmó.
El empresario mostró su deseo que Uruguay tenga, "de una vez por todas, una política de Estado con relación a las exportaciones, una política coherente en cuanto a sus recursos". Esas políticas coherentes que reclama, son por ejemplo, "buenos sistemas de prefinanciación y pos financiación de exportaciones". Al respecto la Cámara ha promovido alternativas financieras "pero por fuera de las Instituciones normales".
Además, dijo, "queremos que se juegue con reglas claras en cuanto al inversor extranjero, que no sea visto como alguien que viene a robar los recursos de este país, sino que hay que tener la mentalidad abierta para comprender que esas inversiones son también captación de divisas, nuevas colocaciones de bienes de capital y generalmente traen aparejado nuevas aperturas de mercados".
NO AL AMIGUISMO. Al respecto, el presidente de la CCUB afirmó que hoy el gobierno uruguayo "trata de dar un marco que no es real, con una atomización de oficinas para las exportaciones que es nefasta", donde "cada cual defiende sus chacras, sus pequeñas estancias, y eso no debe ser así, debe estar perfectamente concentrado en una oficina técnica —Chile es el ejemplo más claro, con excelentes resultados—, no de amiguismos políticos ni partidarios". Es más, consideró que "se debe buscar gente que realmente defienda los verdaderos intereses de los exportadores".
Paralelamente reclamó que "no queremos tener empresarios ociosos que crean que el Estado les debe solucionar absolutamente todo". Según su punto de vista los empresarios deben hacer un esfuerzo para poder exportar "y no siempre ir a pedir al Estado; a un Estado paternalista que debe desaparecer del concepto de la buena administración de la empresa".
Si bien la corrección monetaria en Uruguay ha modificado la balanza comercial con el Reino Unido, según el Cr. Enríquez "hay un incremento de las exportaciones que se va a ver reflejado en el segundo semestre del 2003".
El presidente de la CCUB reclamó una contrapartida uruguaya a la confianza de los británicos. "El Reino Unido nos ha apoyado en el intento de aumentar la cuota Hilton en Bruselas en la UE —que fue votado en contra por algunos países europeos que después se dicen amigos—, pero a ellos en cambio les molesta la poca contrapartida que tienen desde Uruguay sobre todo en cuanto a lo político regional". Como ejemplo citó el problema de la British American Tobacco, "que ahora volvió a surgir con el tema del Imesi que va a ocasionarle problemas a Uruguay en la OMC". Según el presidente de la CCUB "estas empresas vienen a invertir en Uruguay y lo menos que se puede hacer es jugarles con las reglas claras, no echar a perder la credibilidad institucional y política en beneficio de unos pocos lobbys internos, sino no van a venir más inversores".
Real: "I love Uruguay"
Un hecho marcante para el presidente de la Cámara de Comercio Uruguayo Británica fue la invitación que le realizara la Royal Agricultural Society of England a participar de un almuerzo en el que también estaría presente Su Majestad la Reina Isabel. Del mismo, que se realizó durante la última "Royal Show", formaron parte sólo 32 personas —la mayoría europeos—, pero la Reina sólo saludó a 10 y el Cr. Enríquez fue uno de ellos.
"Para mi significó una de las grandes experiencias que tuve en mi vida, un honor para el Presidente de la Cámara de Comercio Uruguayo Británica y para alguien que tiene mucha simpatía con todo lo relativo al Reino Unido", confesó a El País. Según dijo Enríquez, la Reina "conoce perfectamente nuestro país y me habló del apoyo que siempre han tenido de Uruguay".
La CCUB tradicionalmente ha llevado misiones comerciales al Reino Unido, además de participar en 2 ocasiones en el Royal Show y en ambas ocasiones conquistar el mejor premio en el stand internacional.
Comentó el Cr. Enríquez que la Reina se bajó del vehículo que la llevó hasta el National Agricultural Centre (en el condado de Warwickshire, 200 kms. al noroeste de Londres) y comenzó a saludar a algunos de los presentes. Cuando le comunican que quien está frente a sí es el presidente de la Cámara de Comercio Uruguayo Británica, exclamó ¡Uruguay! y al tiempo que saludó al Cr. Enriquez le dijo: "I love Uruguay". Tras ello, el representante uruguayo obsequió a su Majestad dos libros: uno de Kalemberg sobre historia de la pintura uruguaya y otro de Castells Capurro con pinturas de los caballos de Jorge VI, el padre de la Reina.