La Cámara de la Industria Láctea del Uruguay (CILU) planteó en la reunión semanal del Instituto Nacional de la Leche (Inale) el temor de que las empresas locales no puedan competir en el mercado con la brasileña Bom Gosto, que se instalará en Uruguay y prevé grandes inversiones en el departamento de San José.
La CILU argumenta que la participación de Bom Gosto en el mercado generará una competencia desleal contra las industrias uruguayas instaladas, porque cuenta con el apoyo de préstamos blandos del gobierno brasileño. La postura refleja el temor de que también se extranjerice la industria láctea, como sucedió con la del arroz o la carne.
Los productores lecheros -representados en una minoría porque faltaron varios delegados- en un primer momento se llamaron a silencio. Sin embargo, más allá del silencio y mientras dentro de Inale se analiza el tema para fijar una postura oficial, salieron a defender la libertad de mercado.
Lo cierto es que, dentro del sector lácteo ya existen empresas multinacionales operando en el segmento de la producción, como en el caso de New Zealand Farming o la argentina Estancia del Lago que se está instalando. Esas multinacionales compraron campos en Uruguay, absorben vientres de los tambos que se liquidan e incluso captan el dinero a través de la Bolsa de Valores. Los productores lecheros aseguran que la industria láctea no dice nada sobre estas nuevas inversiones en el segmento de la producción, porque representan una mayor oferta de leche en el mercado, pero sí salen a quejarse cuando ven que en el mercado existirá una mayor competencia por lo producido.
CRÍTICA. Para Martín Lindholm, productor lechero y presidente de la Intergremial de Productores de Leche (IPL), buscar frenar la inversión "refleja una mentalidad monopólica", pese a que la industria uruguaya "está muy bien posicionada para enfrentar la competencia, por lo que no hay ninguna amenaza".
Para Lindholm, la competencia "es el motor que permitirá incrementar la producción, cuando el Inale habla de cumplir con la meta de 7% anual de crecimiento. Si no hay empresas pujando por la leche, ese crecimiento y ese dinamismo no se va a dar".
Por otro lado, el gremialista recordó que la cuenca lechera no pertenece a ninguna empresa -la CILU planteó que las nuevas empresas que se instalen deberían crear sus propias cuencas-, ni industria. Fue creada con el esfuerzo de los productores y la sociedad a través de la inversión pública y ninguna empresa puede adjudicarse el derecho de acceder a la leche", dijo tajante Lindholm. Por otro lado, consideró que si se limita la inversión de Bom Gosto se generarán problemas comerciales con Brasil.