Con un comienzo de la primavera óptimo que ayuda a recuperar la base forrajera de los campos, las recientes lluvias le otorgan mejor posición negociadora a los productores frente a la industria frigorífica.
Los ganaderos buscan ganarle más kilos a las haciendas de verdeo y de pradera, medida que se traduce en el mercado reduciendo la oferta de ganados preparados para faena.
La semana comienza con un mercado que cuenta con precios muy firmes, con entradas cortas a frigorífico (entre 5 y 7 días), aseguró el consignatario Pablo Reyes a El País.
En novillos, la mayoría de los negocios se hacen entre US$ 2,17 y US$ 2,18, pero por ganados especiales se llega a US$ 2,20. Las vacas, en su mayoría se colocan entre US$ 1,96 y US$ 1,97, pero las especiales valen US$ 2 por kilo de carne. La vaquillona se paga US$ 2,05 y las pesadas -animales de punta- que rondan los 400 kilos en planta cotizan a US$ 2,07/kilo.
"Sin duda que las lluvias ayudarán al mercado otorgándoles más tranquilidad a los productores", estimó Reyes.
PERSPECTIVAS. El mercado de haciendas se viene tonificando en las últimas semanas y para varios consignatarios, es probable que las subas continúen. Es el caso de Federico Rodríguez, quien le descartó a El País subas abruptas en los valores y apoyó tonificaciones lentas, pero seguras.
"Las haciendas irán ganando kilos, pero hay un cierre obligado de las praderas (para que rebroten con fuerza). Tal vez la gente cierra las praderas y los verdeos algo más temprano que otros años", estimó el profesional. Según su visión la oferta más grande de haciendas podría volverse a dar a mediados de enero. "De ahora en más, los precios deberían seguir subiendo", especuló Rodríguez.
Si continúan las lluvias podrían dificultarse las cargas de los ganados comprometidos y provocar alguna caída en el nivel de faena. Mientras tanto, en lanares, los precios también muestran firmeza. "En el corto plazo sería el mejor posicionado en cuanto a valores respecto a la carne bovina", sostuvo.