CONSULTORA SERAGRO
Conocidos los datos finales de la actividad frigorífica en el año 2005, se confirma lo que hace tiempo se había anticipado: estamos ante un registro de carácter histórico en varios aspectos.
Lo más destacable es el número total de animales faenados. No sólo aumentaron los vacunos, sino que también se registró un fuerte incremento respecto a los últimos ejercicios en la extracción de los ovinos, particularmente centrada en la categoría corderos.
VACUNOS. En esta especie, la faena total se acercó a las 2,4 millones de cabezas, cerca de 12% más que en el año anterior, que había constituido en su momento un récord en este aspecto.
Los novillos faenados fueron 1,23 millones, sin duda la cifra más alta de la historia para esta categoría en un ejercicio anual. Como dato de interés adicional, los dos tercios de los novillos fueron de dentición incompleta, denotando la modernización de los sistemas de producción empleados en las fases de invernada.
Las vacas, por su parte, superaron la cifra de 1,1 millones, superando en más de 112 mil cabezas (11%), la voluminosa faena de la categoría registrada el año pasado.
De ese total de vientres, unos 225 mil, casi el 21% del total correspondió a animales jóvenes —vaquillonas o vacas jóvenes—, que son categorías de invernada, no de descarte, como son en general las vacas que se faenan.
Se faenaron además 41 mil toros, una cantidad significativamente superior a lo normal para un año, lo que estaría reflejando la mayor reposición de reproductores que tuvo lugar en esta zafra.
La faena se completa con 19 mil terneros, una categoría que no tiene un patrón definido de extracción en las plantas industriales controladas, pero que suele tener su mayor participación en la faena predial y en los pequeños mataderos zonales.
OVINOS. La faena de lanares de 2005 fue la mayor desde la del el año 2001. Llegó a 1,08 millones de cabezas, un 38% más que la del año 2004.
Hubo en este ejercicio una alta participación de corderos en el total de la faena: 704 mil cabezas, un 65 % del total, la mayor desde el año 2000.
No obstante, el ejercicio pasado se caracterizó por una intensa presión de oferta, particularmente de ovinos de categorías adultas —capones y ovejas—, que no encontraron vías de colocación en todo el año. La exportación en pie fue reducida, y no hubo negocios de carne de estas categorías que interesaran a la industria, ni para la exportación ni para el mercado interno.
Por segundo año consecutivo las condiciones favorables al lanar produjeron una alta parición y señalada de corderos, lo que determinó un aumento de 1 millón de cabezas en el stock ovino en el último ejercicio, y seguramente logre un resultado similar en la próxima declaración jurada.