El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) emitió una resolución que facilita la comercialización de los ganados que se envían a los remates feria, como ser los de manufactura y conserva, así como aquellos observados que no cumplen con la trazabilidad o incumplen con el requisito de estar 40 días en el predio antes de ir a frigorífico (como se exige para cumplir con la trazabilidad).
La medida se aplicará hasta fin de año y habilita a una faena extraordinaria de esos animales en plantas frigoríficas dedicadas a la exportación. La matanza deberá hacerse en una fecha determinada y confirmada al servicio oficial 48 horas antes, con los animales separados de los corrales que albergan vacunos destinados a la exportación y con un estricto control de que se vuelquen al mercado interno, tanto su carne como las menudencias. Las cajas con ambos productos deberán identificarse con un sello con la letra M y antes del proceso de desosado, los cuartos deberán colocarse en una cámara especial, separada del resto de la carne que es para la exportación.
Según confirmó a El País el director general de los Servicios Ganaderos, Francisco Muzio, las únicas exigencias para la entrada a frigorífico de los animales alcanzados por la resolución son: presentar la guía de propiedad y tránsito, la guía electrónica (documento S3) y la boleta de lavado del camión, "no se precisa la certificación veterinaria".
El MGAP analizará el funcionamiento de la medida en dos meses, pero la idea es descomprimir el volumen de ganado observado o que por distintos motivos, al no tener trazabilidad, no pueden ser enviados a un frigorífico dedicado a la exportación. "Es una oportunidad para que esos ganados tengan una boca de salida que será el mercado interno", dijo Muzio. La faena también se puede hacer en frigoríficos dedicados al abasto o aquellos habilitados para exportar a terceros mercados.
Los rematadores y consignatarios de ganado se mostraron conformes con la medida y buscan otras alternativas.