Pablo Antúnez
La asesoría jurídica del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) continúa estudiando el documento que liberara el uso de la vacunación preventiva contra la brucelosis en todas las terneras y vaquillonas.
Liberar la inoculación preventiva contra la brucelosis en todas las hembras bovinas mayores de cuatro meses y no gestantes. -con serología negativa-, era un viejo pedido de los productores ganaderos, para evitar el avance de la enfermedad.
El borrador del decreto autorizando el uso de esta herramienta está en manos del asesor jurídico del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca y todavía no llegó al despacho del ministro Andrés Berterreche.
Buscando dar por tierra algunas versiones que circulan en el sector ganadero, donde se aseguraba que se estaba dilatando la firma del documento, el secretario de Estado le aseguró a El País que ni bien llegue a su despacho lo firmará "automáticamente".
Para los productores ganaderos, la liberación de la vacunación representa un gran avance. Por un lado, aquel predio que no padece la enfermedad, tiene la oportunidad de prevenir su ingreso y en aquellos establecimientos donde existe, hay que proteger a los ganados más jóvenes, para que no se contagien y haya que enviarlos a faena obligatoria.
Hasta el momento, para vacunar los ganados hace falta contar con la autorización del servicio oficial y el animal debe estar libre de la enfermedad confirmado por sangrado.
"Creo que hay avances, que el propio Ministerio de Ganadería está más abierto a los cambios y a las objeciones. En la medida que logremos consensuar cosas se podrá avanzar en la lucha", le dijo días atrás a El País Miguel Bidegain, vicepresidente de la Federación Rural e integrante, en representación de los productores, de la Comisión de Seguimiento.
Mediante esta herramienta, acordada con las autoridades sanitarias hace meses, las gremiales de productores tendrán una mayor participación (mayor involucramiento) en la campaña sanitaria.
Entre otros puntos de acuerdo entre el Ejecutivo y los privados está el incremento de los sangrados en las plantas frigoríficas, buscando los animales que son portadores asintomáticos de la enfermedad.
A partir de la década del 90, Uruguay dejó de vacunar contra la brucelosis con la vieja cepa 19 y con los avances en la biotecnología, años después se pasó a apostar a la RB 51, una vacuna de última generación.
Hoy el país está en la fase de incremento de la detección de los portadores asintomáticos de esta zoonosis (se contagia al hombre). A medida que más se busca, surgen más animales positivos. El MGAP no permite el movimiento de animales susceptibles de los predios sin serología negativa y algunas gremiales no están de acuerdo con los trastornos que ocasiona la interdicción en los predios con animales positivos.