Los jurados eligieron como campeones supremos al Gran Campeón mocho de Pereira Micoud y a la gran campeona, expuesta conjuntamente por "Santa Inés" y "Las Rosas".
Ni la lluvia, que por momentos fue torrencial y hubo que aguantarla refugiados debajo de los paraguas, ni el barro y ni siquiera el frío que se hacía sentir más por el viento cruzado, opacaron el brillo de la pista Hereford, donde volvieron a trabajar Enrique y Reynaldo Bonino como jurados, esta vez con la variedad astada.
Los hermanos Bonino nuevamente eligieron toros funcionales, con "buenos testículos, bien formados, animales largos, bien pigmentados y apoyados con buenos datos de Diferencia Esperada en la Progenie".
Así fue como eligieron como Gran Campeón a un toro que compitió en la categoría de dos Años Mayor, expuesto por J. Ernesto Alfonso e Hijos. Este producto ya había sido Reservado Campeón Ternero en el Prado, luego compitió en la Expo Durazno y posteriormente fue Reservado dos Años Mayor en la misma Expo Prado. "Es un hijo de Bife Ancho, un toro nuestro de Las Anitas que reservamos hace dos años para usarlo y produce muy bien", aseguró el Dr. Fernando Alfonso Laurnaga, uno de los principales de la cabaña ganadora.
El toro coronado como el mejor en la variedad astada por los hermanos Bonino, se destacó por ser un animal equilibrado, ni muy grande, ni muy chico, de muy buen tamaño y con mucha calidad. "Todavía en Uruguay hay una ganadería pastoril y eso hace necesario agilizar las condiciones de vida de los animales", agregó Fernando Alfonso.
El Reservado Gran Campeón fue otro ejemplar dos años mayor, que expuso "Villa Ceferina" de María G. Alfonso e Hijos (que había conquistado igual premio en los mochos). Es un animal muy bien balanceado, con mucha carne, firme en sus líneas y con muy buen desplazamiento. Este reproductor participó de la Expo Durazno donde no tuvo una buena actuación y aunque había sido reservado también para la Expo Prado 2006, no concurrió porque no daba con los kilos.
"Es una tremenda alegría, para Villa Ceferina fue un año como nunca. En los años que mi padre le puso el hombro a esto nunca habíamos conseguido que de los cuatro mejores toros, dos fueran de nuestra cabaña", aseguró Patricio Cortabarría, tras la jura.
El tercer mejor macho, fue el campeón junior, expuesto por cabaña "Los Tilos", de Vicente Rocco Nazari.
HEMBRAS. "Las Anitas" de J. Ernesto Alfonso e Hijos logró doblete, porque también se llevó el premio a la Gran Campeona con una ternera que ya había logrado el mismo título en la Expo Durazno. "Evolucionó muy bien y desfiló todo su potencial genético en el Prado. Es hija de un toro de "Las Anitas" que fue el Gran Campeón del año pasado y por línea materna también es "mecánica" de la propia cabaña", dijo Alfonso utilizando una de sus frases preferidas.
La Reservada Gran Campeona fue una vaca expuesta por el Ing. Mario Arrambide Alonso. Este animal fue Gran Campeona 2006 en Durazno y Reservada Gran Campeona dos años. Su madre también conoce el éxito y su padre es un toro de "El Baqueano" de Bordaberry.
LÍDER. Al finalizar su trabajo, Enrique Bonino dijo haber quedado muy sorprendido con la calidad que encontró en la pista de la variedad astada. "Era menor el número de animales pero fue calidad de punta a punta, desde las hembras hasta los toros mayores. Fue un mundo de kilos de carne lo que tuvimos en la pista", sostuvo.
Definió al Gran Campeón como un toro muy completo, "al igual que el mocho, es un animal útil en cualquier rodeo Hereford".
Enrique Bonino no se cansó de decir que buscó funcionalidad, ya que consideró que la raza se ha mantenido "por la función; eso no lo puede perder y si lo mantiene seguirá siendo líder en el país", dijo orgulloso.
También aseguró que el barro y la lluvia no interfirieron en la tarea de juzgamiento. "Lamento por la gente y por los animales, porque la pista se puso fea para caminar", dijo sonriente luego.
"Nunca aburre ganar cocardas"
"A nadie le aburre ganar, es humano, uno compite a través de una empresa por una razón económica, pero de carne somos, humanos somos y además de hacer dinero, que a la empresa le vaya bien y al país le vaya bien, uno quiere ganar. Por eso no aburre ganar. Sí hay que tener presente no aburrirse de perder, porque si no sería mal competidor. Hay que estar, hay que venir, hay que demostrar y a la larga cuando uno trabaja y hace las cosas con corazón y a conciencia, gana". La reflexión del Dr. Fernando Alfonso Laurnaga siguió a una pregunta sobre si la conquista de su décimo octavo Gran Campeón ya no se vive como al principio.
Y más sabor tiene cuando el toro que gana es el elegido por el cabañero. "Era el que me gustaba, un toro que tiene la gran virtud de ser balanceado", y obviamente "de mecánica nacional".