El ministro de Ganadería, José Mujica, aludió ayer a los sectores de la actividad privada representados en el Instituto Nacional de Carnes (INAC) diciendo que está estudiando auditar a través del Parlamento todas las cuentas de las instituciones públicas de derecho privado.
El secretario de Estado participó ayer de la inauguración del Laboratorio Emergencial para Fiebre Aftosa, construido en el predio de la Dirección de Laboratorios Veterinarios, y que se concretó como parte de las exigencias de las autoridades de México en el proceso de apertura de ese mercado a las carnes uruguayas.
Consultado en torno a la intención de que el presidente de INAC sea designado por el sector privado y no por el Estado como sucede actualmente, Mujica dijo no estar de acuerdo con esta postura. "Estoy por mandarle un perro cancerbero a todas las instituciones públicas de derecho privado, que se llama Parlamento, para revisar toda la legislación, y no sólo de INAC, para saber cuánta guita entra y cuánta circula, porque en el fondo son bienes públicos", dijo Mujica, a la vez que advirtió que "no sea cosa que los productores se me pongan anarquistas ahora y no quieran Estado". En el mismo sentido, afirmó que "acá tenemos que entender que hay varias instituciones que (los privados) han manejado directamente y fueron peores que el Estado, así que no me vengan a tropear con eso y, en todo caso, antes de hablar con la prensa que lo conversen con nosotros", sostuvo con relación a las afirmaciones del presidente de la Asociación Rural del Uruguay, Fernando Mattos.
Por su parte, el presidente de INAC, Luis Alfredo Fratti, consideró que hay temas mucho más importantes que la reestructura de INAC, más cuando se está cerrando cada semana con un récord de faena y se aumentan las exportaciones en precio y en volumen. "En Uruguay tenemos la manía de toquetear lo que anda bien cuando tenemos un montón de cosas para mejorar", afirmó Fratti. Agregó que estas cosas "siempre están dirigidas a tener menos controles, a flexibilizar posiciones, porque es mucho más fácil hacer propaganda que las tareas que la ley mandata".
A su juicio, cualquier modificación en la estructura de INAC pasa necesariamente por la modificación de la ley de creación de INAC. "Embarcar al país en una discusión sobre la ley del organismo me hace mucha gracia y estamos tapando el bulto al hablar de cuánto han mejorado los precios y cuánto deberían cobrar los productores por el ganado".
Fratti sostiene que todas estas discusiones están "inexorablemente" dirigidas a bajar los controles y reveló que Chile estuvo a punto de cerrarnos las puertas porque se realizaron inspecciones y no había controles en planas, cosa que se corrigió. "A nadie nos gusta que nos controlen, cuando nos paran en la calle para pedirnos documentos a nadie nos da satisfacción, pero es una cosa estrictamente necesaria, y en esto el INAC tiene dos funciones: colaborar con los privados para mejorar las ventas y abrir los mercados, y por otro lado tiene la función de control de calidad que recae en INAC".
Fratti coincide con Mujica al señalar que ante la ausencia del Poder Ejecutivo en la presidencia de INAC, la orientación de las políticas del Instituto caería en "una especie de anarquía donde cada uno hace lo que le parece". Reivindicó la forma legal de la institución rectora de la política cárnica en el país, como organismo mixto público privado, con la agilidad del sector privado pero con una línea de ejecución oficial, evitando caminos de conducción antagónicos entre ambas partes. Mujica fue más duro, "hay frigoríficos cerrados y otros a los que les conviene que estos sigan cerrados, pero no lo puedo probar".