Argentina prohibió el ingreso de ganado y carne vacuna y porcina procedentes de Brasil ante la confirmación de las autoridades de ese país de la existencia de un foco de fiebre aftosa, informaron ayer miércoles fuentes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria argentino.
La medida, que es "temporal" y "preventiva", rige desde ayer y abarca "animales susceptibles a la enfermedad, así como productos y subproductos derivados de éstos provenientes del vecino país", precisó el organismo en un comunicado.
La decisión se adoptó "ante la confirmación, por parte de las autoridades sanitarias de Brasil, de un foco de fiebre aftosa en el Estado de Pará", ubicado en el norte de esa nación, añadió.
La duración de la medida está supeditada a las medidas sanitarias e investigaciones epidemiológicas que desarrollen las autoridades del país vecino y que oportunamente sean comunicadas al organismo sanitario argentino.
Un portavoz del Servicio de Sanidad argentino aseguró que mientras "prácticamente no existen registros de compra de ganado o carne vacuna a Brasil", en el caso de los productos porcinos "las importaciones superaron las 13.000 toneladas por más de 19 millones de dólares en los primeros cinco meses del año".
El rebrote de fiebre aftosa fue confirmado por el Gobierno brasileño el pasado jueves y se produjo después de 33 meses en los que el país no registraba ningún caso de la enfermedad.
Aunque las autoridades aseguraron que la situación está controlada, la semana pasada Rusia resolvió suspender las importaciones de carne vacuna brasileña.
CONFIANZA. Por su parte el Gobierno de Brasil anunció que Argentina levantaría, hoy jueves, el embargo impuesto a sus exportaciones de carne. Fuentes gubernamentales dijeron que Brasil adoptó todas las medidas para evitar que la enfermedad se expandiera al resto del rebaño nacional y minimizó la posibilidad de que la carne que el país exporta pueda estar contaminada, ya que el Estado de Pará está fuera del circuito internacional. EFE