BUENOS AIRES | Los productores de soja y cereales vuelven a desafiar al gobierno argentino con un cese de comercialización de granos de una semana desde mañana en protesta por los cupos de exportación del trigo, cuando Argentina, quinto productor mundial de alimentos, espera una elevada cosecha de 14 millones de toneladas del grano.
El presidente de las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, justificó ayer el cese de comercialización de granos y afirmó que la molinería se queda con gran parte de la ganancia de la comercialización del trigo.
"Lo que está pasando es que un grupo de vivos, al amparo del gobierno, se está quedando con la rentabilidad de los productores y esa es la protesta del paro", explicó.
El dirigente reclamó nuevamente la eliminación de los cupos a la exportación de granos porque, en su opinión, la molinería se queda con una "gran parte de la ganancia" de la comercialización del trigo.
"Cuando empezamos la discusión el pan valía $ 2,50, y de esos (valores) de trigo tenían 35 centavos. Hoy el pan vale $ 8, y el trigo son 60 centavos. Quiere decir que ha habido un aumento desproporcionado, y hay un lugar en la cadena, que yo creo que es la molinería, que se queda en el orden interno, con una gran parte de ganancia", dijo.
En diálogo con radio El Mundo, Llambías también se mostró escéptico de los controles que la subsecretaría de Agricultura, a cargo de Óscar Solís, implementará en molinos y empresas exportadoras para verificar si están pagando a los productores de trigo el precio FAS teórico, el valor internacional menos las retenciones y los gastos de acondicionamiento de la mercadería.
"El gobierno puede decir que va a tratar, Solís dice que va a largar inspectores a la calle. Hace cinco años que vienen con este tema, que lo vienen proponiendo, pero la verdad es que hoy tenemos una cosecha de 14 millones de toneladas, y los que lo quieren comprar, lo quieren comprar a un precio menor", señaló.
Llambías reiteró la necesidad de eliminar los cupos a la exportación. En este sentido, argumentó: "Lo que nosotros estamos proponiendo es que los exportadores que tienen una capacidad muy importante compitan para formar precios. Que el gobierno no le dé cupo prefijado a cada uno porque hace mal a la producción".
Asimismo, cuestionó el hecho de que "los molinos reciben subsidios y están vendiendo el pan a precio internacional".
"Los exportadores en Argentina llegaron a un acuerdo junto con la molinería y al amparo del gobierno de que cada cual para poder exportar ya tiene un cupo prefijado con lo cual ninguno compite entre ellos", comentó Llambías. Precisó que un situación histórica "es que la exportación gane entre dos y cuatro dólares por tonelada que exporta". GDA / LA NACIÓN