Agricultura uruguaya sigue en crecimiento

En Argentina se nota la falta de varios insumos clave

CONSULTORA SERAGRO

Los precios agrícolas impulsan el crecimiento del sector en nuestro país. Acaba de concluir satisfactoriamente la siembra de cereales de invierno, que extraoficialmente llegaría en total a las 400 mil hectáreas, 25% por encima al área implantada el año pasado. En trigo es donde se registra el mayor crecimiento, con estimaciones primarias que ubican el área triguera en 250 mil hectáreas.

De confirmarse, sería un 30% más que la zafra pasada y el nivel más alto en los últimos 10 años, equiparable a la superficie sembrada en la zafra 96/97. Para verano el escenario es tan alentador como en los cultivos de invierno, a partir de precios muy firmes para todos los cultivos. En el caso de la soja ya es posible constatar este hecho, ya que se ha vendido de forma anticipada parte de la cosecha 2008 a precios récord del entorno de hasta U$S 300 la tonelada.

PARTIDO JUGADO. Con este escenario de firmeza, la mayor área de siembra en todos los cultivos era un hecho cantado. Las reservas de semilla y otros insumos se han movido desde muy temprano, y en la mayoría de los casos los planes de siembra ya están definidos. Renglón aparte merece el girasol, donde el problema de la phomopsis continúa limitando la expansión del cultivo, no tanto por su propia viabilidad sino por el menor atractivo frente a la soja.

Respecto a la disponibilidad de semilla en soja, la cosecha nacional no fue buena en términos de calidad y eso afecta su uso como semilla.

Los principales proveedores del medio local vienen cumpliendo los pedidos de las empresas, ya sea con la semilla producida acá o de Argentina, aunque hay que estar atentos a futuras demandas. A su vez, se ha restringido la oferta de variedades disponibles para la siembra debido a la calidad.

En maíz, se han cubierto rápidamente las solicitudes de semilla, principalmente en los híbridos más demandados como los bt. En sorgo existe algún riesgo de cumplir con la demanda existente ya que la producción de semilla de Argentina ha sido menor.

En el caso de la urea su abastecimiento hasta ahora está garantizado, a pesar de los inconvenientes que se viven en Argentina, nuestro habitual proveedor. Las industrias locales están importando el producto desde otras zonas. La crisis energética que atraviesa Argentina ha provocado un recorte en la producción de urea, lo que ha limitado la exportación del producto. El crecimiento agrícola de nuestro vecino ha incrementado la demanda potencial de nitrogenados en un 17% respecto al ciclo previo. La Bolsa de Cereales llegó a estimar en un informe pérdidas por U$S 270 millones si no se encuentran soluciones al problema. Los privados han decidido importar urea para atender la demanda del maíz.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar