A. OYHENARD Y F. TISCORNIA
Las licencias de importación que aplica Argentina llevó a que la tienda de ropa Zara dejara de comprar a empresas de vestimenta uruguaya para abastecer sus locales en Buenos Aires.
La tienda española se abastecía de confecciones uruguayas para sus tiendas en Uruguay, Argentina, Brasil y Chile. Pero a raíz de la incertidumbre que plantean las licencias de importación que aplica Argentina (que pueden demorar el ingreso de la mercadería 60 días, aunque ha llegado a ser más), canceló los pedidos con ese destino a las firmas uruguayas Carlos Rother y Compañía S.A. (Pantalones Corcel) y Welcolan para la próxima temporada.
Esas empresas abastecen a Zara con pantalones para hombre y trajes y abrigos para hombre respectivamente.
A su vez, complica a las textiles locales porque las empresas de vestimenta le compran menos tela. (Ver nota aparte)
El responsable de Carlos Rother y Compañía, Pablo Rother, dijo a El País que estuvo reunido con el comprador de Zara para la región -que viene desde España- y éste le señaló que anulaba "todos los pedidos para Argentina". Para Buenos Aires, Zara se va a abastecer de mercadería argentina "aunque (el comprador) me dijo que es más cara", indicó.
El ejecutivo le contó a Rother que hace unos meses "tuvo que salir desesperado a buscar mercadería argentina porque tenía vacías las tiendas" como consecuencia de que las prendas de Uruguay no le llegaban por causa de las licencias de importación que aplica el gobierno de Cristina Kirchner.
Incluso dijo que otras compras que le hacían desde Argentina también se cancelaron porque "no saben si van a contar con la mercadería" en el momento que la necesitan.
"Las licencias funcionan muchísimo peor que si pusieran un arancel, porque prohíbe el ingreso", apuntó.
Fuentes de Welcolan dijeron ayer a El País que la firma les comunicó que "no comprarán más su producción en Uruguay" para cubrir el mercado argentino de Zara. "Actualmente están tomando algunos pedidos que tenían pendientes, pero ya sabemos que a futuro no seguirán comprando la mercadería", informó la fuente.
"Ellos (Zara) nos comunicaron que para la próxima temporada íbamos a seguir produciendo para Zara en Brasil, Chile y Uruguay, pero que a Argentina no seguiríamos vendiéndole", afirmó el informante.
Uno de los argumentos esgrimidos por la tienda de ropa fue que se les "hacía muy difícil diseñar una estrategia comercial" teniendo autorizaciones pendientes, incluso con un período máximo de 30 días como fue el compromiso asumido por el gobierno argentino ante las autoridades uruguayas.
En el caso de Carlos Rother y Compañía, de lo que produce el 30% lo exporta y de esas ventas las que van a Argentina concentraban entre 55% y 60%. "Estamos calculando cuántas horas/hombre vamos a necesitar", indicó Rother. Esta firma hacía cinco años trabajaba con Zara y desde hace tres es su principal cliente.
También se afecta a textiles
El impacto de que Zara deje de comprar a empresas de vestimenta uruguayas, pega en las textiles. El director de Hisud, Moisés Mamán dijo ayer a El País que la firma Carlos Rother y Compañía era uno de los principales clientes de la textil. "Nos compraban 120.000, 140.000 metros de tela anuales. Hoy ese cliente desapareció, porque nos compra 15.000 metros anuales de tela", dijo Mamán. La firma optó por reducir sus compras de tela al tener menos pedidos.