ANDRÉS OYHENARD
El presidente de UTE encomendó elevar las temperaturas mínimas de los aires acondicionados en verano para mitigar en algo los costos de generación de la estación más cara del año. Actualmente, el parque térmico gasta US$ 4,5 millones por día.
En los últimos siete años la venta de aires acondicionados superó las 500.000 unidades pero solo en el verano pasado se comercializaron 100.000 aparatos. "A esto tenemos que agregarle el dato de esta temporada", dijo ayer a la prensa el titular de UTE, Gonzalo Casaravilla.
"Simplemente por un tema de racionalidad, recomendamos no pongan los aires a 18º; fijándolos en 25º funcionan muy bien. Espero que Uruguay no se acostumbre al mal uso de estos aparatos como ocurre en Argentina que tiene un consumo energético muy alto durante el verano", advirtió el jerarca.
El dato no es menor, ya que la utilización más común de los aires (en verano) va en contra del ciclo óptimo de producción de las represas de UTE, la opción más económica para generar electricidad. A esto se suma que este año, el nivel de hidraulicidad de la primera y el inicio del verano "ha mostrado un sesgo de sequía", según reconoció el propio Casaravilla.
Esto ha llevado a que el ente energético deba recurrir a casi la totalidad de su parque térmico y a la importación de energía desde Argentina y Brasil para cubrir la demanda. Actualmente, mantener encendidas al 80% de las centrales térmicas con un barril de petróleo por encima de los US$ 100 le cuesta a UTE entre US$ 4 millones y US$ 4,5 millones diarios.
"En lo que se refiere al abastecimiento de la demanda, hemos tomado todos los recaudos; hay un pequeño sesgo de sequía que estamos tratando de moderar y es por eso que ya estamos con más presencia térmica de lo normal", comentó Casaravilla.
En ese sentido, el funcionario recordó que en caso que el escenario energético se mantenga con un nivel de lluvias por debajo de lo normal, UTE tiene a disposición el Fondo de Estabilización Energético que tiene recursos por US$ 150 millones.
Hoy el ente está importando 70 Megavatios/hora (Mwh) desde Brasil a través de la conversora en Rivera y también electricidad desde Argentina a un costo que oscila entre los US$ 280 y US$ 290 por Mwh.
"Es un precio equivalente a las centrales térmicas más caras de UTE. Lamentablemente no estamos consiguiendo energía barata en la región, pero esto estaba previsto porque dependemos mucho de la temperatura", explicó Casarvilla. Es decir, que cuando las temperaturas bajan, la vecina orilla tiene más disponibilidad de electricidad y a menor costo para exportar a Uruguay. Lo contrario ocurre cuando el calor se hace más intenso en la vecina orilla.
En 2011, UTE tendrá un costo de abastecimiento de la demanda de unos US$ 822 millones, unos US$ 121 millones por encima de lo proyectado a inicio de año producto de la suba que registró este año el barril de petróleo. De todas formas, el ajuste promedio de las tarifas de 6% que regirá a partir del próximo 1º de enero no contemplará el sobrecosto.
Por otro lado, antes de fin de año UTE adjudicará el segundo tramo de la licitación eólica por 152 Megavatios. Luego comenzará con el proceso para seguir adjudicando granjas eólicas en función del orden los oferentes en ese llamado. El objetivo del ente es agregar hasta 450 Megavatios por este mecanismo.
En tanto, que a principios del próximo año se definirá el ganador del llamado internacional para construir una segunda central térmica en Punta Tigre que tendrá una potencia de entre 370 y 520 Megavatios.
Afín a política de trabajo sin corbata
En diálogo con la prensa el presidente de UTE, Gonzalo Casaravilla, se mostró partidario y apoya la campaña que lanzó este mes el ministro de Energía de Chile, Rodrigo Álvarez, denominada "En verano, quítate la corbata" que apunta a un ahorro del uso de aires acondicionado en oficinas públicas y privadas. La campaña, que fue inspirada en iniciativas realizadas en España y Japón -cuyas autoridades han llamado desde hace años a no vestir este accesorio por las altas temperaturas-, señala que al usar corbata, se necesita más aire frío para lograr una temperatura confortable que cuando no se utiliza esta prenda. Así Chile, subiendo entre 1° a 3° la temperatura de sus aires puede bajar su consumo energético hasta un 3%, lo que podría significar hasta US$ 10 millones de ahorro durante el período enero-marzo.