Uruguay está en el puesto 48 en una lista de 56 países dentro del llamado índice de la miseria que combina la tasa de inflación y la de desempleo. Como todo índice no refleja enteramente la situación de miseria de un país en base a sólo dos indicadores.
La llamada tasa de miseria fue elaborada por el economista estadounidense Arthur Okun -que fue integrante del cuerpo de asesores de los presidentes John Kennedy y Lyndon Johnson- en la década de los 70 uniendo estas dos variables. Antes había creado la llamada Ley de Okun sobre la relación entre el crecimiento y el desempleo.
En la lista elaborada por Bloomberg, Uruguay está en lo bajo de la tabla superado por países de América Latina como México (en el lugar 15), Perú (37), Brasil (39), Colombia (43), Chile (46) e, incluso, Argentina (47).
Este último caso no debería tomarse en cuenta ya que el índice utiliza el dato oficial de inflación que es producto de la intervención del gobierno de ese país en el Instituto Nacional de Estadística.
En el caso de Chile, el fuerte desvío de la meta oficial de precios hizo que estuviera varios números por debajo del que habría ocupado si eso no ocurría. En 2006 registró una suba de precios de 2,6% y el rango meta para el año pasado era de entre 2% y 4%.
En el primer lugar de la lista está Thailandia con una tasa de miseria de 4,30%, producto de una inflación de 3,2% y una tasa de desempleo de sólo 1,1%.
Para Uruguay, sumando la suba del Índice de Precios al Consumo de 8,5% en 2007 y la tasa de desempleo de 8,2% de noviembre se llega a una tasa de miseria de 16,60%.
El desvío sobre el techo del rango meta fue de dos puntos -gracias a las políticas fiscales adoptadas por el gobierno en la segunda mitad del año- mientras que la tasa de desempleo está en el nivel más bajo en al menos dos años y se espera que siga la tendencia descendente. El gobierno tiene intenciones incluso de llevar el registro a 7,5% este año.
Venezuela está en el penúltimo lugar en la lista. Aunque tiene casi dos puntos menos de tasa de desempleo el año pasado la inflación siguió siendo alta y cerró con un alza de 22,5%.
A varios países del primer mundo como Alemania (puesto 33) y Francia (28) son los altos niveles de desempleo los que lo ubican lejos de la cima dado que tienen bajos porcentajes de inflación.