Uruguay está interesado en participar del megagasoducto que iría de Venezuela a Argentina y considera que necesariamente se entroncará con los caños que ingresan al país desde Argentina aunque por el momento no participa de las reuniones de planificación de la obra que comienzan hoy en Caracas.
El emprendimiento se extendería por 8.000 kilómetros y es fuertemente impulsado por el gobierno venezolano y por la petrolera estatal brasileña Petrobras que en parte lo ve como una forma de depender menos del suministro de Bolivia.
Hoy los ministros de Planificación de Argentina, Julio de Vido, de Minas y Energía de Brasil, Silas Rondeau y de Energía de Venezuela, Rafael Ramírez, analizarán el proyecto en Caracas.
La obra tendrá un costo de alrededor de U$S 20.000 millones y llevaría gas natural a 7 países.
El subsecretario de Industria, Energía y Minería uruguayo, Martín Ponce de León, dijo a El País que si bien no hay observadores uruguayos en el encuentro "luego la información va a ser abierta a los demás" países. El funcionario señaló que el gobierno asume que "es inevitable una expansión sustancial de ese gasoducto en la zona sur" y tiene mucho interés en el emprendimiento.
OBJECIONES. Algunos técnicos, como el ex subsecretario de Industria, Pedro Antmann, consideran que dada la incertidumbre con el suministro de gas natural desde Argentina, Uruguay debería explorar como ya hace Chile la posibilidad de construir una planta de regasificación que reciba y transforme Gas Natural Líquido (LNG) y consideran antieconómicos los ductos tan extensos como el que ahora se planea.
Según Antmann y el ex ministro de Economía, Isaac Alfie, el gas líquido transportado por barco permitiría diversificar las fuentes proveedoras de gas natural y la planta tendría un costo razonable, de alrededor de U$S 100 millones.
Sin embargo, Ponce de León señaló que si bien "nos han planteado" la posibilidad de construir una planta de regasificación "lo hemos estudiado pero requiere un volumen mínimo de consumo muy por encima del que tendrá Uruguay en los próximos años".
CARACTERISTICAS. Se calcula que el megagasoducto, de concretarse, generaría más de un millón de puestos de trabajo tanto en Venezuela, como en Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina.
Este caño sería el más extenso del mundo pues hasta ahora los más largos no pasan de 4.000 kilómetros.
El presidente venezolano Hugo Chávez ha ofrecido vender su gas natural a un precio subsidiado de U$S 1 el millón de BTU (unidad de medida para este combustible). El anuncio preocupó al presidente de Bolivia, Evo Morales, cuyo país vende a U$S 3,10 a Argentina y a U$S 3,23 a Brasil.