MARCELA DOBAL
Un cambio brusco en el ciclo de la economía global no es un escenario inminente, pero si ocurriera Brasil deberá ajustar fuerte su tipo de cambio. Ante un impacto en el principal socio comercial, analistas y agentes locales aconsejan cautela.
Brasil no escapó al pánico que se desató el lunes en los mercados tras la rebaja de la nota de la calificación de la deuda de Estados Unidos que efectuó Standard and Poor`s el viernes 5 a última hora. Ese fenómeno llevó a que los inversores retiraran sus fondos de economías emergentes en unas jornadas donde reinó la incertidumbre.
El real es una de las monedas que más sobrevalorada está frente al dólar, pero el movimiento de capitales que comenzó el lunes hizo que la tendencia cambiara y por tres días depreciara su valor. Aun así, cerró la semana en 1,611 reales y en el mercado se sostiene que el efecto fue coyuntural. El promedio de los consultados por Bloomberg pronostica un dólar a 1,58 reales a fin de año.
Pero la falta de respuestas políticas ante la crisis en Europa hace prever que el escenario internacional pueda volverse más sombrío de lo esperado, abriéndose nuevas interrogantes sobre qué tan preparado está el gigante norteño para enfrentarlo. De confirmarse ese panorama, analistas y agentes económicos uruguayos estiman que Brasil se verá forzado a hacer un ajuste fuerte en su tipo de cambio y que Uruguay deberá seguir sus pasos.
DOS ESCENARIOS. "Pese a la evolución desfavorable que mostraron las variables financieras en las últimas jornadas o semanas, en nuestro escenario base de proyección mantenemos perspectivas positivas para Brasil", dijo a El País la economista Florencia Carriquiry, de la consultora Deloitte.
Agregó que en la medida en que prevalezcan bajas tasas de interés en los países desarrollados y los precios de los commodities se mantengan en niveles elevados, "las economías emergentes en general (y Brasil entre ellas) van a seguir creciendo a buen ritmo y con monedas fuertes en relación al dólar y al euro".
La previsión de bajas tasas de interés se ve reforzada por el anuncio del presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, que el martes expresó su compromiso con mantener la tasa en 0% hasta 2013. Esto favorece a las economías emergentes, porque se vuelven más atractivas para los inversores al ofrecer un interés más alto en sus títulos de deuda pública. Por tanto, los gobiernos tienen facilidad para captar financiamiento e inversiones.
No obstante, Carriquiry dijo que si se constatara "un agravamiento importante y duradero del escenario internacional" -por ejemplo, que Italia o España fueran arrastrados a una crisis más severa-, entonces los impactos en Brasil "podrían ser significativos". Eso se sustenta en que podría revertirse el ingreso de capitales a ese país, lo que a la postre "repercutiría probablemente en un necesario ajuste contractivo del gasto doméstico y en un aumento persistente del dólar en Brasil".
Carriquiry resaltó que los síntomas de recalentamiento de la economía (crecimiento por encima de la tendencia con exceso de demanda e inflación elevada) constituyen "desequilibrios" que ante un cambio de escenario mundial harían que "Brasil sufra un ajuste más o menos importante".
Por su parte, el socio de la consultora CPA/Ferrere, Gabriel Oddone, dijo en una conferencia el jueves en el hotel Radisson que Brasil "está en situación de ciclo económico muy acelerado, está creciendo por encima de su tendencia, con la inflación muy elevada y aplicando políticas monetarias contractivas para evitar que la inflación se dispare, lo que hace que el tipo de cambio se aprecie todavía más, todo lo cual nos deja un Brasil muy caro. Si el mundo revirtiera el ciclo económico en los próximos meses y la situación para los países fuera menos favorable, el ajuste que tendrá que hacer Brasil es significativo".
CAUTELA. Siendo Brasil el principal socio comercial de Uruguay, buena parte de los exportadores e importadores uruguayos tienen la mira puesta de forma permanente en la evolución de su economía.
El presidente de la Cámara de Comercio Uruguayo-Brasileña, Óscar Montaldo, dijo a El País que "en un mundo globalizado como el actual, ningún país puede quedar fuera de este contexto económico tan cambiante que hay en Estados Unidos y en Europa".
Al momento de definir cuál es la actitud de los empresarios, dijo que "la palabra cautela o prudencia es la mejor que podemos utilizar".
Montaldo indicó que los efectos alcanzarán a todos los exportadores que le vende a Brasil por igual, dado que si ese país comienza a tener dificultades para vender por una menor demanda de sus socios, tenderá a comprar menos a Uruguay.
Por eso, advirtió que los comerciantes o los industriales que compran bienes brasileños deben cuidarse de que la financiación y la venta estén en la misma moneda. Esto se conoce como "calce de monedas".
EFECTOS EN URUGUAY. Un cambio brusco en el escenario internacional afectará a Uruguay por partida doble: por efecto directo y por el indirecto (a través de Brasil). Carriquiry sostuvo que "sería inevitable en ese marco una retracción de la actividad económica y una corrección cambiaria también en Uruguay", dijo. Sin embargo, destacó que Uruguay está "relativamente bien preparado para enfrentar un shock externo negativo" desde el punto de vista financiero.
De todos modos, dijo que ante las incertidumbres existentes, es conveniente que el gobierno reduzca la ejecución de algunos gastos de funcionamiento y que "será importante llegado el momento de un shock muy adverso cómo se maneje el Poder Ejecutivo en torno a la eventual renegociación de las pautas salariales que fueron pensadas para una economía creciendo a un ritmo muy fuerte".
Oddone explicó que si se dejara de observar el escenario de los últimos cuatro o cinco años, Uruguay sería afectado en el mediano plazo debido a que Brasil se encuentra en una posición "relativamente incómoda o relativamente desbalanceada". Afirmó que la situación "no es dramática" ni algo que "deba preocuparnos de manera elevada en el corto plazo", pero dijo que la toma de decisiones de los uruguayos debe ser prudente y tener en cuenta eso.
LOS NÚmeros de la economía VECINA y SU RELACIÓN CON uruguay
Depósitos
La exposición de los brasileños dentro del sistema financiero uruguayo si bien es creciente todavía no alcanza a niveles elevados como los que tenían, por ejemplo, los argentinos en la crisis 2002. A diciembre 2010, sus depósitos sumaban US$ 199,8 millones, mientras que un año atrás totalizaban US$ 158,4 millones, según datos del Banco Central. El 65% se concentraban en cinco bancos.
Inversión
En los últimos años los brasileños han invertido fuerte en el país aunque en su mayor parte en la adquisición de empresas. Algunas de las principales son la empresa de logística Lobraus, la alimenticia Bom Gosto, el banco Itaú, la ganadera Sidercol, el hotel Fasano Las Piedras, Canarias, la constructora Saceem, la arrocera Saman, los frigoríficos Tacuarembó y Canelones, Petrobras y la metalúrgica Gerdau Laisa.
Exportaciones
Brasil es el principal socio comercial de Uruguay. En los primeros siete meses del año, la exportación de bienes con ese destino sumó US$ 843 millones. El año pasado, las ventas a Brasil sumaron US$ 1.453 millones, 31% más que el año anterior. A su vez, Uruguay importó US$ 1.466 millones, por lo que la balanza comercial fue apenas deficitaria para el país. Lo que más se vende es arroz y malta.
Reservas
El Banco Central de Brasil alcanzó la semana pasada un nivel récord de reservas de US$ 350.900 millones, 70% más que previo a la quiebra del banco estadounidense Lehman Brothers en 2008. El 60% de las reservas corresponde a títulos de deuda de EE.UU. y cerca de 30% a papeles de otros países. Brasil es la sexta economía con mayor nivel de reservas detrás de China, Japón, Rusia, Arabia Saudita y Taiwán.
Tasa de Interés
En un intento por controlar la inflación, el Banco Central brasileño decidió incrementar la tasa de interés a 12,5% a fines de julio, la que es considerada una de las más altas del mundo. Se trató de la quinta suba consecutiva en la tasa, ya que se advierten "riesgos de inflación". En enero, el comité de política monetaria la subió de 10,75% a 11,25%; en marzo pasó a 11,75%, en abril a 12% y en junio a 12,25%.
Captan IED
En los primeros seis meses del año, el país vecino logró captar Inversión Extranjera Directa (IED) por US$ 32.000 millones, casi triplicando el monto captado en el primer semestre del año pasado, cuando fue por US$ 12.000 millones. Para el total del año, el Banco Central prevé una IED de US$ 55.000 millones, superando los históricos US$ 48.438 millones totalizados en 2010.
Un polo que atrae extranjeros
NEW YORK TIMES | Debido a compensaciones que rivalizan con las de Wall Street, son numerosos los banqueros extranjeros, administradores de fondos de protección, ejecutivos petroleros, abogados e ingenieros que se han mudado a Río de Janeiro, donde los precios de los principales espacios para oficinas superaron los de Nueva York este año.
Una mentalidad de fiebre del oro está en pleno apogeo, al tiempo que los permisos de trabajo para extranjeros se dispararon 144% en los últimos cinco años y los estadounidenses encabezan el grupo de profesionales educados que se establece allí. No los detiene siquiera que la legislación laboral favorece la contratación de brasileños por encima de los extranjeros y que el largo proceso de obtener una visa de trabajo puede tomar desprevenidos a quienes no están acostumbrados a la burocracia carioca. Las autorizaciones para extranjeros registraron un salto superior a 30% en 2010, según el Ministerio del Trabajo.
Los atraen los salarios más altos. Algunos están en asignaciones temporales, otros fundan empresas conjuntas o toman empleos en compañías que prosperan con el auge del comercio con China o vinculadas a los descubrimientos de petróleo en aguas profundas.
Las cifras
3,7% es lo que se depreció el dólar frente al real en lo que va de agosto, aunque en el año acumula un descenso de 3,2%.
12,3 son los pesos uruguayos que costaba comprar un real el viernes. Esa relación cambiaria es idéntica a la de fines de 2010.