El presidente de la gremial que aglomera a una docena de empresas de ropa de cama, mesa y baño (Cameba), Fernando Yannuzzi, se mostró "preocupado" y, al mismo tiempo, criticó al gobierno uruguayo por no haber informado directamente a la cámara sobre la decisión de Brasil de rechazar las cuotificación de sus exportaciones temporalmente mientras éste investiga si las mercaderías que exportan las firmas uruguayas violan sus disposiciones antidumping.
Esta medida se conoció en medio de una "supuesta" colaboración asumida por el gobierno de Dilma Rousseff en la última cumbre del Mercosur esta semana de no obstáculizar el comercio intrabloque.
El presidente José Mujica dijo ayer tras almorzar con exportadores (ver nota aparte) que es optimista en solucionar las trabas que dificultan el comercio con Brasil.
Desde septiembre, las ventas de sábanas y frazadas que exporta Uruguay a Brasil están siendo investigadas por las autoridades brasileñas por "sospecha" de dumping. Brasil quiere comprobar si estas firmas uruguayas exportan los productos con materia prima de China a un precio menor al del mercado local. Esta práctica es conocida como dumping y, por eso, Brasil dispuso una serie de medidas internas para proteger a su industria de importaciones chinas.
Como las exportaciones de la mayoría de las empresas que integraban la Cameba estaban siendo demoradas en la Aduana, el gobierno uruguayo propuso establecer una cuota temporal mientras se dilucidaba la investigación. Sin embargo, el director Nacional de Industrias, Sebastián Torres, declaró ayer a Últimas Noticias que Brasil respondió negativamente ya que se entiende que habilitar este tipo de excepciones podría "generar un mal precedente" para otros sectores. "La negociación está complicada. Siguen con la investigación y los plazos se prorrogaron", reconoció.
Precisamente, la investigación por antidumping que Brasil informó se extendería hasta mediados de enero, ahora fue prorrogada hasta el 14 de febrero, informó Yannuzzi a El País. "Esta noticia nos cayó como un balde de agua fría porque dependemos de las ventas de frazadas de pelo largo para subsistir los próximos seis meses".