AFP Y AP
Las principales Bolsas mundiales cayeron netamente ayer en unos mercados cada vez más preocupados por la situación económica en Estados Unidos, luego de que la Reserva Federal admitiera que la reactivación se "desaceleró" en el país.
La Bolsa de Nueva York terminó en fuerte baja, volviendo a sus niveles de fines de julio: el Dow Jones perdió 2,49% y el Nasdaq 3,01%.
"El mercado siente que no es la Fed la que puede acelerar la economía, porque lo que hace falta no es liquidez, sino la confianza de los empresarios, la confianza de los consumidores y además se constata que los bancos no prestan dinero", explicó Gregori Volokhin, de Meeschaert New York.
Las malas noticias impactaron también a las Bolsas latinoamericanas.
La Bolsa de Sao Paulo perdió 2,13%, la Mexicana de Valores cayó 1,92%, Santiago perdió 2,10% y Buenos Aires 2,21%.
En Europa las pérdidas las encabezó la Bolsa de Madrid, cuyo índice Ibex-35 cedió 3,21%, para situarse en los 10.374,8 puntos al final de la sesión. El CAC-40 de la Bolsa de París también sufrió una fuerte baja de 2,74%, mientras que el Footsie-100 de Londres perdió 2,44% y el índice Dax de Fráncfort cedió 2,01%.
La Reserva Federal (Fed) estadounidense anunció el martes que reanudaría algunas medidas de apoyo a la economía, a fin de sostener el ritmo de la recuperación, que según el banco central "se desaceleró".
Como se esperaba, el Banco Central mantuvo sin cambios su tasa directriz, cercana a cero desde diciembre de 2008, y reiteró que prevé mantenerla en ese nivel todavía por largo tiempo.
Si el panorama ya no era muy auspicioso, la noticia de ayer de un aumento más fuerte de lo previsto del déficit comercial estadounidense inquietó aún más a los mercados.
En efecto, el déficit comercial estadounidense subió en junio por tercer mes consecutivo para situarse en US$ 49.900 millones, mucho más de lo que preveían los analistas.
De su lado, el Banco de Inglaterra estimó que la reactivación continuará en Gran Bretaña aunque a un ritmo más débil que el que preveía anteriormente, según su informe trimestral dado a conocer el miércoles. "La perspectiva más probable para el crecimiento del Producto Interior Bruto es más frágil que la indicada en el informe de mayo, con el objetivo de reflejar el debilitamiento de la confianza.