La baja en las tarifas generada por la reducción de los aportes patronales incluida en la reforma tributaria se producirá en junio, dijeron a El País fuentes oficiales.
Sin embargo, con una inflación que se dispara, la apuesta del gobierno por el impacto de la rebaja de tarifas se acota cada vez más.
Es por eso que el gobierno debería echar mano a más medidas para que esa rebaja sea más efectiva, tales como adelantar la eliminación de un impuesto clave como el que grava las compras de moneda extranjera (Icome) de las empresas.
Un ejemplo especial es el de Ancap. La rebaja de aportes patronales para la petrolera no es significativa ya que su carga social es menor a la del resto de los entes. Y son, justamente, los combustibles los que más pesan en el Indice de Precios al Consumo (IPC)
La eliminación del Icome si la beneficiaría, dadas las cuantiosas compras de petróleo que Ancap realiza en dólares. En 2006 Ancap pagó entre U$S 14 millones y U$S 15 millones por Icome y su eliminación tendría efectos sobre las cuentas de la petrolera. En UTE la incidencia es menor, aunque relevante con un pago del entorno de U$S 8 millones.
La otra opción para Ancap sería aguantar una suba en los combustibles que parece inevitable con el alza del crudo -ayer cerró a U$S 65,84- que pegaría en la inflación de mayo.
El nuevo régimen tributario se da facultad al Poder Ejecutivo a establecer la fecha en que quedará derogado el Icome y a ir bajando gradualmente su alícuota de acuerdo a la evolución de las cuentas fiscales.
El año pasado se recaudaron U$S 24,8 millones en concepto de Icome.