SALTO | LUIS PÉREZ
La situación de déficit de lluvias que se prevé que continúe las próximas dos semanas está provocando que el embalse de la represa de Salto Grande descienda lentamente y su producción energética se mantenga con valores mínimos.
Argentina y Uruguay acordaron preservar las reservas de agua ante la eventualidad de que existan dificultades con las plantas térmicas y se tenga que recurrir a poner en funcionamiento las turbinas del complejo hidroeléctrico para atender los despachos de cargas de las centrales de distribución.
Salto Grande ya perdió más de un metro de su nivel normal que es de 35 metros por el bajo caudal de aporte del río Uruguay que se sitúa en los 600 metros cúbicos por segundo. Es decir, eso es suficiente sólo para alimentar una de las 14 turbinas.
En las horas de mayor demanda energética en Argentina y Uruguay y utilizando parte de sus reservas, los técnicos del complejo hidroeléctrico ponen en marcha hasta cuatro máquinas.
Licitación. Por otra parte, el directorio de UTE resolvió aplazar la convocatoria para firmar contratos de adhesión con las empresas eólicas que participaron del último llamado que estén dispuestos a aceptar el precio de US$ 63,5 por Megavatio/hora (MWh) generado, informó a El País el director del ente, Gerardo Rey.
Al menos siete empresas solicitaron la prórroga del llamado que culminaba hoy, con la intención de aceptar el precio fijado por UTE. Por ese motivo, el directorio resolvió otorgar como último plazo para adherirse al llamado el próximo 28 de febrero.
Este llamado está cerrado a la 14 empresas eólicas que perdieron en el llamado de eólica II. UTE tiene la intención de que más de la mitad de estas firmas pueden ingresar directamente con sus proyectos (unos 400 MW) a la convocatoria para suministrar energía al ente.