El ministro de Medio Ambiente, Mariano Arana, se reunió ayer con el Grupo Guayubirá cuyos integrantes le plantearon su preocupación por la "indiscriminada" y "perjudicial" forestación que se prevé pueda ocurrir a raíz de la instalación de las plantas de celulosa de ENCE y Botnia.
Arana les respondió que esto también es una preocupación para el gobierno y que desde la cartera de Ganadería, Agricultura y Pesca se maneja la posibilidad de aplicar medidas de desestímulo a la forestación en el corto plazo.
El ministro dijo a El País que el objetivo es "terminar con los subsidios indiscriminados a la forestación" y "modificar el índice Coneat para desalentar la plantación de especies emprobrecedoras de la naturaleza como el eucaliptus".
Arana entregó ayer a sus pares de Trabajo, Eduardo Bonomi, y Ganadería, José Mujica, un documento técnico en el cual se expresa "preocupación por lo que podría suponer si se continuara extendiendo el área plantada y no se aseguraran tierras para el cultivo de alimentos", dijo el ministro.
Arana planteó a Mujica la necesidad de tomar medidas que podrían "compatibilizarse" con la futura ley de ordenamiento territorial. Asimismo expresó a Bonomi la urgencia de ser "estrictos y aumentar los controles" en las condiciones de trabajo del sector forestal.
El grupo Guayubirá también se reunió con técnicos de Botnia y representantes de la Dirección Nacional de Medio Ambiente.
En tanto, el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, informó que aplazará hasta el 19 de setiembre la presentación de la denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por la contaminación ambiental que causaría la instalación de las plantas. Allí también solicitará que se envíe una comisión para elaborar un estudio de impacto ambiental independiente.