Volvió a crecer la presión tributaria en el tercer trimestre de la mano de una fuerte suba del Producto Interno Bruto (PIB) y de la recaudación y, especialmente, de los impuestos al consumo.
Según la serie de datos oficiales, en el tercer trimestre la presión tributaria llegó a 19,07%. Este es el cociente entre la recaudación bruta de la recaudación de la Dirección General Impositiva y el valor del PIB, medidos en términos corrientes.
En el segundo trimestre de 2007 la presión había alcanzado el 17,81%, el porcentaje más bajo desde el cuarto trimestre de 2005.
En el período enero marzo de este año el porcentaje llegó a 20,05%, el más alto en las series de la DGI, que comienzan en enero de 1984.
En el tercer trimestre de 2006 la presión tributaria ascendió a 18,14% del PIB.
En el tercer trimestre de 2007 el PIB creció 6,2% en términos desestacionalizados respecto al segundo trimestre y casi 10% respecto a igual período de 2006.
Entre enero y setiembre el crecimiento del PIB fue de 6,7% en relación al mismo período del año pasado.
Hasta setiembre de este año la recaudación de la DGI aumentó 5,9%. Si se excluyen los efectos del cambio de régimen por la reforma tributaria y los ajustes en el pago del Impuesto a la Renta de Industria y Comercio de las empresas públicas, los ingresos de Impositiva crecieron 17%.
Contribución. Entre enero y setiembre la "contribución" de la mejora de la eficiencia de la DGI a la recaudación del IVA fue de U$S 68 millones. Del total de ingresos por IVA en ese período (U$S 1.734 millones), el 3,92% se debió a la mayor eficiencia de la administración tributaria.
En todo 2006 esa variable explicó el 4,08% de la recaudación del IVA, llegando a un total de U$S 85 millones.
Desde 1999 el aumento en la efectividad de control y recaudación de Impositiva explicó el 2,43% de la recaudación de IVA acumulada hasta setiembre de este año. Esto es, U$S 362 millones.