La Asociación del Comercio Automotor (ACAU) elaboró un memorándum con planteos para los candidatos a la presidencia demandando cambios en la política automotriz oficial que van desde pedir la racionalización de la carga impositiva para que el vehículo comprado en Uruguay no cueste el doble o hasta el cuádruple que en la región, hasta desarrollar la calidad de los combustibles para evitar que los autos se dañen por el uso de las naftas locales.
Para la ACAU, los uruguayos deben pagar más del doble en impuestos en Uruguay al comprar un vehículo que lo que se exige en Argentina y Brasil, más del triple de lo que se tributa en Chile y más del cuádruple que en Paraguay.
"La aplicación en cascada de estos tributos implica que en los casos extremos, casi el 70% del precio del vehículo sea gravámenes que quien compra una unidad puede llegar a abonar una vez su costo al fabricante y dos veces más al Estado" lo que hace que el vehículo se transforme en un bien "de lujo" que se ve "vulnerable a períodos de crisis" no permitiendo el desarrollo del sector, dice la gremial.
Por otra parte, sostiene que "es de conocimiento que la calidad de los combustibles refinados en Uruguay a partir de petróleos de diversos orígenes, no se condice con las exigencias de los nuevos motores, produciendo reducciones en su vida útil, menor eficiencia, daños no cubiertos por las garantías y emanaciones fuera de los límites establecidos por las normativas vigentes". Por lo pronto, señalan que algunos automóviles de pasajeros provenientes de mercados desarrollados con propulsores EURO III y EURO IV o similares, "ya no son aconsejados de ser comercializados en nuestra plaza, afectando la operativa comercial".
A ello se suma "la prohibición de importaciones, impuestos y precios de combustible vigente, que busca desincentivar la compra de automóviles a gas oil, cuando el mundo desarrollado tiende a un mayor desarrollo y comercialización de los mismos en base a su mayor durabilidad, menor precio de fabricación, mayor rendimiento y menor contaminación".
En este sentido se reclama un desarrollo de la política energética y cambios a las restricciones sobre la importación. En esta medida se incluye la excepcionalidad a la importación de ciertos motores diesel cuando se destinen a tareas productivas y que hoy que no está permitido.
En lo que la gremial se expresa a favor es en la prohibición de importación de vehículos usados que aspiran a que sea reafirmado en una ley.
Las empresas del sector también proponen que se aprueben una serie de incentivos fiscales que favorezcan la incorporación de dispositivos de seguridad en los vehículos tales como "los air bag, los sistemas de frenos con ABS y los cinturones de seguridad de tres puntas" en todas las plazas que por sus altos costos no son utilizados.
Con el memorándum ACAU espera que el próximo gobierno contemple algunas propuestas de forma que se dinamice el negocio.
La cifra
14.094 fueron los automóviles nuevos vendidos entre enero y agosto de este año, en el mismo lapso de 2008 llegaban a 16.769.