El Ministro de Ganadería, José Mujica, se alineó públicamente ayer con la filosofía de la reforma tributaria, defendió sus objetivos, dijo que globalmente no modificará en forma sustancial el aporte del sector.
"Estamos convencidos que en términos globales el sector agropecuario no tiene cambios de carácter sustantivo, y lo que puede parecer una tributación más rigurosa a través del Irae, desde el punto de vista práctico, para mucha gente va a significar pagar menos que con el Imeba", afirmó ayer Mujica en su espacio diario en la emisora AM24.
Apenas 24 horas después de que acompañara a cinco de las principales gremiales del agro en una reunión con el ministro de Economía, Danilo Astori, para analizar la nueva forma de tributación del sector, Mujica dijo que el agro "paga baja tributación y, en todo caso, pagará un poco más una franja de productores grandes y muy grandes. La inmensa mayoría, en número, se va a mantener en términos generales en las condiciones actuales".
Según su punto de vista, en ese escenario, las transformaciones impositivos "van a afectar a entre 4.000 y 5.000 empresas" sobre un total de 40.000 empresas agropecuarias.
"Estamos hablando entre 300 y 500 productores de leche, de unos 300 agricultores, lo que quiere decir a todas luces que el número de productores totales gira entre 8% y 10%", aseguró Mujica. Sin embargo, precisó que las hectáreas que estos representan son muchas más.
En cuanto a las críticas que ha recibido la reforma por parte de instituciones agropecuarias, Mujica envió un mensaje a la opinión pública a "preocuparse en identificar quiénes la critican, analizar su pasar, sus ingresos, a que escalón pertenecen y por ese lado se empieza a tener una idea de en donde esta reforma tiende a castigar".
Mujica fue más allá de las críticas que surgen desde algunos sectores de la producción al afirmar que "la cuestión tributaria va más allá de una cuestión de equidad social y debe contemplar la competitividad" de sectores como el de la carne.
"Si el destino de estos sectores es captar divisas afuera para pagar mucho, tienen que enfrentar ese mundo de afuera, y ese mundo impone impuestos a las importaciones, pone barreras, crea dificultades, y por lo tanto competir en esas circunstancias, en un mundo que está muy lejos de ser perfecto -que es liberal para vendernos pero no para comprarnos- hay que cuidar la cuestión impositiva para que estos sectores, ya que no podemos cambiar el mundo, por lo menos por ahora, puedan seguir cumpliendo y acrecentando ese papel de captores de divisas que tienen afuera".