Finanzas de Bolsillo

¿Cuál es el mejor instrumento para invertir mis ahorros?

En este Finanzas de Bolsillo, expertos opinaron sobre la mejor opción para rentabilizar nuestro dinero guardado, incluso cuando este no es mucho.

Enfoque. El análisis debe revisar las líneas de funcionamiento e inversión. (Shutterstock)
Inversión.

Cada vez más se habla de la importancia del ahorro y la inversión, pero hay preguntas que se mantienen: ¿cómo puedo rentabilizar mi dinero guardado si no alcanza un monto tan importante? ¿Puedo tener diversidad de inversiones a pesar de disponer de pocos ahorros?

Para responder estas preguntas, en esta edición de Finanzas de Bolsillo, consultamos a especialistas para saber cuál es el mejor instrumento de inversión para el pequeño ahorrista.

Según Diego Rodríguez, socio de Gastón Bengochea & Cia. Corredor de Bolsa, los fondos de inversión “son el mejor instrumento para el mercado minorista”, ya que permite una gestión profesional, un portafolio diversificado con seguimiento, que se adapta al perfil de riesgo-retorno del inversor.

Los fondos de inversión abiertos, son instrumentos que captan dinero de una gran cantidad de inversores, para alcanzar una cifra de gran escala, que permita acceder diferentes activos diversificados, a través de una estrategia y mandato (objetivo específico) de inversión.

Estos, se caracterizan por tener rotación de inversores, en donde, según Rodríguez, “constantemente hay inversores entrando al fondo y otros inversores que están saliendo, vendiendo su participación”.

En contraposición, están los fondos de inversión cerrados, los cuales ya no aceptan nuevos inversores, estando organizados para capitalizar un proyecto, por ejemplo una explotación ganadera, la construcción de un edificio o un proyecto de desarrollo de software.

“Los fondos más interesantes, los que más funcionan en el mundo son los abiertos, porque una de las variables importantes para invertir en activos financieros es tener liquidez. Si uno quiere mañana vender su participación (en un fondo abierto) lo puede hacer con agilidad”, señaló Rodríguez.

En esta línea, el vicepresidente de SURA Asset Management, Gerardo Ameigenda, explicó que entre las “bondades” de estos instrumentos, se destaca que cualquier individuo que tenga las ganas y la capacidad de ahorrar, puede hacerlo con una administración profesional.

Los saldos mínimos para poder participar en estos instrumentos, según Ameigenda, pueden variar dependiendo del fondo, pero suelen “tender a cero”, es decir, que son montos bajos. A modo de ejemplo, destacó que en Uruguay, existen fondos que su saldo mínimo es de US$ 1.000.

A su vez, señaló que “uno con saldos más chicos no podría diversificar o beneficiarse de una economía de escala, como tienen los fondos de inversión. Uno puede ir a un fondo, poner dinero y va a entrar en un portafolio de inversión, que de hacerlo de manera individual, yendo a comprar cada uno de los activos, no podría por varias cosas. Primero por temas de monto. Muchos activos tienen montos mínimos para operar y tienen muchos costos transaccionales, más allá de toda la información que le falte al individuo”.

En cuanto a la diversificación, Ameigenda explicó que “al comprar un pool de activos, aunque sean semejantes, es más probable que un solo activo caiga a que caiga un pool. No hay duda que la diversificación hace bajar los riesgos”.

En esta línea, Rodríguez puso de ejemplo los fondos de inversión inmobiliarios, los cuales actualmente hay muy pocos en Uruguay, pero sí funcionan cientos en el mundo.

De esta forma, expresó como ejemplo que con US$ 30.000 uno no podría adquirir un inmueble, mientras que sí podría participar de un fondo de inversión que posea propiedades arrendadas, tanto locales comerciales como viviendas, en todos los barrios de Montevideo, tanto en aquellos con una rentabilidad de 4% como algunos más periféricos que tengan un 6% u 8%.

“Imaginate si no pondrías esos US$ 30.000 que tenés ahorrados, que no te alcanzan para comprar un inmueble, si no los invertirías en un fondo de renta inmobiliaria. En un fondo diversificado, gestionado, el apartamento no te queda nunca libre. No te tenés que preocupar por la garantía, por pintarlo o hacerle el baño. Hay una gestión de ese portafolio de inmuebles, que va a tomar decisiones independientemente de tu interés particular. Va a tomar decisiones alineadas con el mandato del fondo. Se le da un mandato al portfolio manager y esa cartera de inmuebles que están arrendados pagan dividendos, cupones en renta variable, dividendos en forma periódica, por ejemplo tres meses”, agregó Rodríguez.

En este sentido, explicó que los fondos de inversión son una “canasta de activos”, en donde su valuación es la sumatoria de los activos de los cuales el fondo está invertido, es decir el valor de mercado de cada uno de esos activos, dividido en la cantidad de acciones que hay emitidas por el fondo.

Los activos en los que puede invertir un fondo de inversión son diversos, ya que puede encontrarse activos de renta variable, como las acciones de empresas, como también aquellos de renta fija, como bonos nacionales o internacionales. De todas formas, dependiendo la estrategia de inversión del fondo, se realizan movimientos dentro del portafolio de activos, en donde las posiciones pueden variar continuamente.

Promoción

Desde el relanzamiento de la Comisión de Promoción del Mercado de Valores, se ha hecho especial hincapié en el objetivo de crear nuevos fondos de inversión en el país.

Según Ameigenda, “la gran diferencia que tenemos con otras partes del mundo donde son vehículos muy utilizados, es un tema de promoción. No de promoción de que alguien los promueva, si no que muchas veces hay países, como Estados Unidos con los planes de pensiones, usan este tipo de vehículos para sus ahorros de pensiones. Obviamente tienen algunas ventajas impositivas, dado que no aportan en el momento cero, sino aportarían cuando retiran esos fondos”.

“Tiene un beneficio el ahorrar a largo plazo, que en Uruguay no lo tiene. No digo que sea la culpa, sino que es un motor para cuando están arrancando las industrias”, concluyó,

Activos de alto riesgo y errores de valuación

¿Por qué no funcionaron anteriormente?

Hay un tema de historia, habían varias casas gestoras de fondos antes de la crisis (en Uruguay), en 1999 y 2000, que ya habían empezado a cerrarse. Esos fondos, principalmente tenían activos de alto riesgo”, explicó Ameigenda sobre el motivo por el cual los fondos de inversión no tuvieron éxito previamente.

En esta línea, señaló que “habían muchos activos malos crediticiamente hablando, que terminaron generando un retorno muy negativo”, en donde inversores con perfil más conservador, estaban invertidos en activos de alto riesgo.

En tanto, afirmó que, si bien la ley no cambió, hay una mayor exigencia para que el cliente sepa el activo en el que está invirtiendo.

“Muchos de los fondos pasados tenían activos de mucho riesgo y con la crisis llevó a que los fondos perdieran. Esto no es renta fija. Compro activos, los valorizo a mercado todos los días, mi posición va variar todos los días. A veces sube, a veces baja”, agregó.

Además, otro motivo que destacó Ameigenda, fue la crisis que sufrió el país, llevando a que luego ninguna banca decidió entrar. “Si recordamos en esa época, los fondos eran principalmente de bancos”, agregó.

En tanto, Rodríguez destacó que hubo errores de valuación en los fondos, donde los activos se valuaban al valor nominal y no al valor del mercado. “En una crisis los fondos bajan como baja el mercado”, concluyó.

Fondos sustentables: una nueva tendencia

“Esta lógica de la sustentabilidad, tiene una lógica muy grande en cuanto a riesgo-retorno. Para empezar, antes a los gestores de portafolio les importaba solo el retorno, después se dieron cuenta que también importaba el riesgo y cómo se combinaban los activos entre sí. Después hay una tercera dimensión, que es ¿cuál es el impacto de tus inversiones? Eso se viene como una locomotora, es un viaje de ida”, afirmó Bárbara Mainzer, presidenta de CFA Society.

En esta línea, sostuvo que hay un cambio de visión que se debe considerar, no solo por cuestiones filosóficas, sino porque también es rentable hacerlo.

El cuidado del medio ambiente, el impacto social positivo y la buena gobernanza de la empresa, ha cobrado valor para los inversores, a la hora de elegir dónde colocar su dinero, explicó la economista.

A su vez, señaló que los reguladores van a controlar cada vez más “que se hagan las cosas bien”, en donde aquellos que no se aggiornen, van a tener “tantas multas y costos, que sus modelos de negocios van a fracasar”.

En esta línea, sostuvo que los consumidores ya están optando por empresas con impactos positivos a nivel social y ambiental, en donde las redes sociales colaboran con que se informen de estas prácticas.

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