Los cruceros: Ciudades Flotantes Ecológicas de exigido desarrollo

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La tecnología puede ser excitante y de hecho los es, cuando ella involucra a los barcos, porque en ellos se aprecia en forma exuberante los avances técnicos ocurridos en este último medio siglo. Los barcos implican un innovador campo de actividades y una industria apasionante en constante desarrollo a la que nos hemos acercado desde que llegaron a Montevideo los Liberty a fines de los años 40 que ya eran un adelanto con respecto a los barcos a carbón. Pero la revolución naval continuo sin pausa y hoy tenemos barcos que nos sorprenden, no solo por su tamaño sino por su concepción tecnológica y por sus prestaciones: contenedores, transportadores de celulosa, bulk carriers, transportadores de plantas industriales completas, graneleros, gaseros, transportadores de barcazas, etc. Es en su construcción y equipamiento donde más se observa la magnitud del desarrollo y no nos equivocamos cuando decimos que los grandes logros técnicos de la humanidad comienzan primero en los barcos y luego se trasladan a tierra.

Por ejemplo los aceros empleados hoy son de tal calidad, que evitan lo sucedido al "Titanic" que por excesivo frío las estructuras metálicas se cristalizaban y estallaban o fisuraban. Hoy tenemos pinturas de casco que resisten el salitre y no contaminan. Todos sabemos de los instrumentos de navegación, orientación y detectores de peligro que van a la vanguardia de los cambios, el GPS es bien conocido y obviamente el radar. Pero donde más se puede apreciar estos avances es en los cruceros turísticos, tanto en la estructura de su construcción como en metales, sistemas de propulsión, confort, la prestación masiva de servicios de hotelería en calidad y sobre todo los dispositivos de seguridad que protegen a cada uno de los viajeros.

Hay detectores de cuanta situación de peligro pueda surgir a bordo durante la navegación. Ya están los trajes de salvamento que protegen a los náufragos de la hipotermia, y los dispositivos de seguridad y orientación para la navegación automatizados y seguros. Un barco es un objeto flotante en permanente lucha contra los elementos aunque los marinos dicen que el mar es una buena madre que hay que respetar, pero que tiene sus reglas y no perdona.

UNA CIUDAD. Un crucero es una ciudad flotante con cuatro o cinco mil personas que diariamente necesitan de todo lo que hay en tierra y aún más para disfrutar durante algunos días de un sueño hecho realidad que no se olvidará jamás, y la reflexión está siempre presente: "después de todo son las vacaciones que me merezco luego de un año de fatigas". Por lo pronto se come más, se toma más, se hace una vida más activa que genera mayores desperdicios. Pero también un crucero es un formidable ente consumidor de energía que le exige disponer de una poderosa usina generadora para sostener la vida de cinco mil personas ociosas que consumen sin medida todo el día. Es un consumo que duplica o triplica al de tierra, destinado básicamente al sistema hotelero y al esparcimiento a lo largo y ancho del barco. Cocinas, hornos, lavanderías, aire acondicionado, iluminación, entretenimientos funcionan las 24 horas. En tierra la moderación indica un postre pero a bordo esos cristianos se dan la gran fiesta con el segundo y el tercero y lo mismo con las langostas. Y consecuentemente son miles de personas que consumen y producen abundantes desperdicios que triplican a los de tierra. Fue necesario recurrir a la tecnología para resolver problemas muy serios de procesamiento de desperdicios y se avanzó muchísimo.

DESPERDICIOS. Este tema lo hemos dejado para el final ya que es realmente dramático y su solución ha exigido sofisticada tecnología y obviamente enorme consumo de energía. Es la disposición de las llamadas aguas negras, aguas grises y desperdicios que cada día se producen a bordo y que por disposición de Marpol (NN.UU) no se pueden arrojar al mar. Hay que procesarlas y transformarlas, desecarlas, empaquetarlas y traerlas a tierra.

Esto se aplica rigurosamente a toda embarcación mayor de 400 toneladas con 15 o más personas a bordo. Los desperdicios vienen de los sobrantes de comida, de las aguas de sentina de la lavandería y de los baños, y de toda obra de higiene del barco. Y este si que es uno de los grandes desafíos. El tratamiento y transformación de las aguas servidas es de rigurosa aplicación a partir de enero del 2010 y todos deben contar a bordo con equipos de fina ingeniería para procesarlos, hacerlos inocuos, compactarlos y descargarlos en puerto para su disposición final.

Los barcos que no cuenten con estos equipos no podrán navegar y menos aún hacerlo por aguas y puertos de Alaska, e incluye más rigurosamente áreas bien protegidas como la Antártida y polos. Sus motores deberán reducir emisiones contaminantes y hasta sonoras y eliminarlas totalmente según decisión de la OMI.

Muchos cruceros, sino todos, ya cuentan con equipos que están transformando varios de estos desperdicios o basura en gas que ellos aprovechan para mover generadores y hasta ahora han logrado por cada tonelada de desperdicio obtener 1 MW de energía. También hay muchos cruceros que están pasando sus motores a gas en lugar de combustibles pesados.

De a poco los cruceros se están transformando en Ciudades Flotantes Ecológicas donde viven confortablemente de cinco mil personas diariamente. Pero todos los puertos sin excepción deben estar preparados para acompasar y recepcionar estos desperdicios que están prohibidos arrojar al mar bajo severas penas. Montevideo también debe tener en cuenta esta nueva realidad del siglo XXI. Cada dos años nuestro puerto, queda atrás en tamaño, infraestructura, modernización, en equipamiento y falta de ideas renovadoras. e.c.

Sólo faltan llegar tres cruceros

Todo llega a su fin y también la temporada de los cruceros turísticos. Hoy lunes tenemos el "Costa Victoria" en Punta del Este que retorna mañana con una nueva y última tanda de viajeros y este crucero lo tendremos el jueves 31 pero en Montevideo. Es una nave de 253 metros para 2 mil pasajeros y 1.000 tripulantes.

Cerrará la temporada el gran crucero "MSC Ópera" una nave de 256 metros y 1.800 pasajeros cuya última escala será el próximo 4 de abril en Punta del Este. Todas ellas ya están partiendo hacia el Norte en busca del sol y hasta noviembre próximo no los tendremos por estas latitudes.

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