El futuro ministro de Industria, Jorge Lepra, quizás viaje la próxima semana a Argentina con integrantes del directorio de Ancap para interiorizarse de la situación de Petrolera del Conosur, la red de estaciones de servicio que tiene la empresa pública en la vecina orilla que arrojó al cierre del tercer trimestre de 2004 pérdidas por U$S 16,4 millones.
La visita se da en un contexto en el cual otra amenaza parece cernirse sobre la red: la baja de la actividad en las refinerías argentinas que se espera ocurra entre marzo y abril por la realización de tareas de mantenimiento. Como carece de refinería propia que la abastezca, Petrolera del Conosur podría tener un problema de abastecimiento.
El presidente de Ancap, Juan Luis Aguerre, reconoció a El País que "es probable" que se plantee esa dificultad pero que "no hemos evaluado las consecuencias porque es un tema que queda para el próximo gobierno".
Ancap se abastece fundamentalmente de Repsol-YPF y de Esso, tras realizar pedidos de precios.
La distribuidora en Argentina sufre pérdidas como consecuencia de que compra a sus proveedores a precio de mercado y debe vender los combustibles a un precio topeado por decisión del gobierno del presidente argentino Néstor Kirchner. La posibilidad de desabastecimiento agrava más las cosas. Aguerre dijo que "ojalá" se llegue a un acuerdo con la venezolana PDVSA que resuelva el asunto.