RIVERA / Freddy Fernández
Cumpliendo una resolución de la DGI, funcionarios de la Aduana, clausuraron por 180 días a Zebra Free Shop, una de las principales empresas de la frontera.
La sanción obedece a que se comprobó la venta de mercaderías a uruguayos, extremo que quedó en evidencia, al constatar que habían aceptado tarjetas de crédito uruguayas.
Los comercios habilitados a operar bajo el régimen free shop, sólo pueden vender los productos exentos de impuestos a ciudadanos brasileños.
El régimen especial, en el que operan, está gravado por un canon determina- do para whisky; perfumes y cientos de productos, cuyo valor, debido a ello, es sensiblemente menor al que deben pagar los consumidores en comercios que aportan con normalidad.
La suspensión de Zebra sorprendió a los comerciantes locales, ya que el procedimiento, pese a que tiene más de 5 años de trámites, había transcurrido en forma discreta. Tan es así, que el presidente de la Asociación de Comercios Free Shop, Antonio López, comentó que "anoche (viernes) nos reunimos y esta sanción no se conocía, hoy (por ayer), cuando abrimos nuestros comercios, recibimos con sorpresa la noticia de que habían cerrado Zebra".
La sanción genera preocupación, ya que afecta a decenas de trabajadores que se desempeñan en la empresa, a lo que se debe agregar, que en las vidrieras del comercio figuran dos carteles que comunican que necesitan "vendedoras y cajeras con experiencia".
La drástica medida fue dispuesta el 20 de marzo de 2007 por el entonces director, Eduardo Zaidenztat.