RICARDO SOSA
n La mejora en el clima de inversiones que impulsa el gobierno tiene por objetivo, entre otros, una traba para la concreción de negocios: la demora que insume la burocracia estatal en habilitar un proyecto.
Un caso que se acaba de resolver es el de la construcción de un puerto y una terminal granelera en la zona franca de Nueva Palmira que llevarán adelante las empresas estadounidenses especializadas en el sector Archer Daniels Midland y Stella Maris Internacional.
El Tribunal de Cuentas autorizó el viernes pasado el procedimiento iniciado en agosto de 2003 —24 meses después— con el llamado abierto a interés y ahora sólo resta la firma del Ministerio de Transporte y Obras Públicas para el uso del agua sobre el Río Uruguay.
La firma entre las compañías y la Dirección General de Comercio para el desarrollo del proyecto en la zona franca se realizó el 18 de junio de 2004, hace 16 meses. Preveía un contrato por 30 años con la posibilidad de extenderlo por 20 más y el pago de un canon anual de U$S 250 mil.
Luego se pidió la autorización para la ocupación del espacio de agua para la instalación del puerto a la Dirección Nacional de Hidrografía del MTOP.
Según fuentes cercanas al proceso la anterior administración de Transporte tenía lista para la firma la autorización en febrero, pero no lo hizo en función del cambio de gobierno.
Luego, en junio de 2005, se aceptó el planteo de los inversores para el contrato por 30 años, que se pueden extender 20 más.
Los antecedentes sobre el proceso fueron enviados al Tribunal que quiso conocer todos los detalles del proceso e incluso se pronunció sobre un recurso planteado por una empresa competidora de ADM y SMI a principios de 2004. Este recurso fue negado por la administración, lo que a su vez fue aprobado por el tribunal.
Mientras el trámite iba y venía las empresas se limitaron a cercar el predio —como establecía el contrato— pero no iniciaron las obras porque querían todos los permisos otorgados.
Tras 26 meses la inversión —que se prevé será por U$S 32 millones— tiene todo listo para comenzar. Sólo faltan un par de firmas.