Un grupo inversor uruguayo adquirió a cuatro bancos los créditos de la cerrada planta de Sudamtex en lo que parece un paso importante hacia la reapertura de la fábrica de cuya gestión se hará cargo el empresario textil y presidente de la Unión de Exportadores, Daniel Soloducho. El sindicato rechaza la operación.
El grupo adquirió la maquinaria que estaba prendada a favor de los bancos República (BROU), Surinvest, Sudameris y Citibank con la que planea reactivar la parte de las instalaciones dedicada a la producción de tejidos de lana en la que podrían trabajar este mismo año 150 personas. El grupo, cuya cabeza visible es Soloducho, adquirió también el padrón donde está asentada la planta.
Al justificar la decisión el presidente del BROU, Daniel Cairo, explicó a El País que las entidades financieras "tuvieron una santa paciencia" y que "no se puede esperar indefinidamente".
"A los inversores alemanes los estamos esperando y la oferta argentina presentó papeles que no eran reales", agregó Cairo. Por el contrario, Soloducho es desde el punto de vista del BROU "un cliente bien calificado del banco", dijo.
PAGOS. En el acuerdo se pactó que una cuarta parte del pago se haga en efectivo y el resto sea financiado, señaló Cairo aunque tampoco brindó cifras.
Camilo Martínez Blanco, director gerente de la Liga de Defensa Comercial que ha venido actuando en esta etapa como síndico, señaló a El País que los trabajadores percibieron el 73% de sus créditos laborales (alrededor de U$S 4,2 millones) y que el resto del dinero podrían cobrarlo con algunos fondos que todavía existen para recuperar.
Hay otras máquinas que el sindicato de Sudamtex tiene prendadas pero están vinculadas a las líneas de polyester y algodón y no serían obstáculo para la reapertura parcial de la textil.
En el momento en que cerró, en 2001, Sudamtex debía a 12 bancos de plaza U$S 18,8 millones. El mayor acreedor era en ese momento el banco Sudameris con U$S 4,5 millones, seguido del Banco República con U$S 3,9 millones, Citibank con U$S 2,27 millones y Surinvest con U$S 1,02 millones, entre otros.
Soloducho señaló a El País que hay un proyecto de inversión que incluye una estimación de impacto ocupacional y de rentabilidad y que apunta fundamentalmente a la exportación a Europa, Canadá y Estados Unidos y aseguró que ya existen pedidos.
"Si se llega a un acuerdo con los trabajadores por las maquinarias de que son propietarios se podría abrir el resto de la planta", explicó Soloducho.
El sindicato mostró molestia con la operación porque entiende que el acuerdo se cerró a sus espaldas. Según el dirigente Enzo Vallejo el grupo que representa Soloducho ofrece solamente U$S 200.000 por maquinarias que están tasadas en U$S 950.000 y jornales bajos.