El ministro de Economía, Álvaro García, afirmó ayer que la salida de la crisis será más lenta de lo previsto ya que el poder de compra de Estados Unidos se ha afectado fuertemente. También volvió a advertir por el riesgo del acceso al crédito.
Pese a estimar que la salida de la actual crisis internacional podría llegar sobre fin de año y el próximo, García indicó que la misma no será de un día para el otro.
"Si bien se puede identificar una salida de la crisis en un horizonte de corto a mediano plazo -para fin de año o comienzos del año próximo-, la salida de esa crisis no va a ser una salida vital, sino que va a ser una salida lenta, porque el principal motor de la economía mundial en los últimos años y décadas -que ha sido el consumo interno de los Estados Unidos- va a salir muy golpeado de esta situación", dijo García ayer al salir del Consejo de Ministros.
El ministro estuvo reunido la semana pasada con sus pares de Economía de la región en el segundo cónclave de ministros de Hacienda de América Latina y el Caribe que se desarrolló en Viña del Mar, Chile.
Allí se alertó que pese a la estabilización de los mercados financieros internacionales la actividad "sigue lenta" lo cual "afecta el volumen de exportaciones" de la región.
"El efecto `riqueza` de los consumidores norteamericanos se ha visto seriamente afectado, por lo tanto, una retomada de la senda de crecimiento a nivel mundial, necesariamente va a ser a un ritmo menor de lo que veníamos viendo antes", dijo García ayer.
García no se refirió a cómo la salida más lenta de la crisis a nivel mundial podría repercutir en la economía local, pero ello implica que la menor demanda internacional de los productos locales, que ya viene en picada desde hace meses de acuerdo con los datos de exportaciones que en junio cayeron por octavo mes consecutivo, podría extenderse o, al menos, revertirse más lentamente.
El dato de las exportaciones de junio junto a los de empleo y actividad industrial son los que aguarda Economía para revisar sus proyecciones de crecimiento y déficit en el año que fueron previstas en 2% y -2% del Producto Interno Bruto (PIB) para 2009.
El primer puntapié de la revisión lo dio el dato de la evolución del PIB en el primer trimestre del año que cayó 2,9% frente al trimestre inmediato anterior, mayor al previsto.
FINANCIAMIENTO. Más allá de la caída de la demanda internacional, el gobierno cuenta con el problema de la restricción de crédito.
"Ya lo habíamos manejado anteriormente, pero lo resalto: el riesgo de la falta de financiamiento en el futuro para los países emergentes (como Uruguay) debido a la enorme cantidad de dinero que van a requerir las propias economías desarrolladas", dijo ayer García. "Se maneja una cifra de cerca de un trillón en la terminología norteamericana o un billón, o sea un millón de millones de dólares, los fondos que en los próximos años van a ser requeridos por los países desarrollados", agregó el ministro.
Eso representa un riesgo, en tanto, según cálculos del economista Gabriel Oddone, de Cinve, el gobierno tendrá que financiar US$ 1.500 millones entre 2009 y 2010.
La cifra
1 billón Son los dólares que demandarán los países desarrollados en los próximos años para financiar sus cuentas.