Se trata de la mayor tasa de crecimiento registrada desde que el IBGE lo releva a inicios de 1995.
Poco después del anuncio sobre el crecimiento del PIB, el ministro de Economía, Guido Mantega, emitió una nota oficial donde admitió que el resultado del primer trimestre fue superior a lo esperado, pero adelantó que en lo que queda del año deberá verificarse una desaceleración del ritmo de crecimiento.
"Quedé muy satisfecho con el resultado. Fue más de lo que yo esperaba. Esperaba (un crecimiento de) 2,5%" en el primer trimestre, señaló Mantega en la nota distribuida por el Ministerio.
A mediados de mayo, un informe del Banco Central había estimado que el primer trimestre de 2010 cerraría con un crecimiento de casi 10% sobre el mismo período del año anterior, previsión que llevó al gobierno a preparar un plan de contención del gasto público para impedir un crecimiento desmesurado.
Según Mantega, el hecho de que el primer trimestre del año haya terminado con crecimiento de 2,7% no significa que ese nivel de actividad económica se mantendrá durante todo 2010 y por ello indicó una previsión mucho más moderada, de alrededor de 6% para el año.
"La trayectoria es de un crecimiento moderado. Caminamos hacia un crecimiento sostenible. No podemos olvidarnos de la base de comparación. La industria, por ejemplo, tuvo un crecimiento negativo en 2009 y en 2010 la economía brasileña deberá tener un crecimiento entre 6% y 6,5%", indicó el ministro brasileño, recordando que en 2009 todos los países se vieron afectados por la crisis financiera internacional.
El Informe de Mercado, realizado semanalmente por el Banco Central con consultas a un centenar de analistas y operadores, mostró el lunes que el mercado espera un crecimiento de 6,6% para el cierre de este año.
Para el economista José Cézar Castanhar, de la Fundación Getúlio Vargas, el resultado del primer trimestre tornará "necesarias políticas públicas para evitar desequilibrios", dijo a la prensa.
El crecimiento del primer trimestre de este año "se dio sobre una base deprimida, resultado de la crisis (financiera global). Por eso, pienso que sería deseable evitar la histeria en la política monetaria", añadió.
En la visión de Castanhar, "para los padrones actuales de inversión, lo ideal sería que el crecimiento de la economía brasileña no supere el 7% al año. Es necesario calibrar para mantener ese crecimiento pero evitar que supere ese margen".
El anuncio sobre el resultado del PIB en el primer trimestre de este año ocurrió simultáneamente con el inicio de la cuarta reunión anual del Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central, que decidirá el miércoles la trayectoria de la tasa básica de interés, actualmente en 9,5% al año.
Después de adoptar una posición de cautela en las primeras tres reuniones del año, en función de la trayectoria de la inflación, el mercado apuesta a que el miércoles el Copom anuncie un aumento de hasta 0,75 puntos porcentuales en la tasa de interés.
AFP y EL PAÍS digital