En las cadenas de supermercados se espera que en las próximas semanas se dé un ajuste al alza en los precios de algunas verduras debido a las heladas ya advertidas, a la vez que prevén que la presión para subir el precio de la carne se dará sobre fines de mes de junio o entrado julio.
Ejecutivos de las cadenas supermercadistas dijeron a El País que hoy las verduras -especialmente las de hoja- se han mantenido en precios bajos, debido a que el otoño fue benigno en las temperaturas pero que las heladas anunciadas tendrán su efecto en la oferta de esos productos.
El impacto de la seca en los campos ya anuncia una suba en el precio del ganado y en una menor faena que repercutirá invariablemente en los valores del mercado interno.
En las próximas semanas se reducirá considerablemente la faena, aunque en los supermercados creen que la suba de la carne en el mercado interno se dará más sobre fin de junio y en julio. "Por ahora hay stock pero en ese momento va a faltar carne", dijeron a El País en una de las principales cadenas.
La posibilidad de importar está restringida por los altos precios en Brasil y Paraguay sumado a las restricciones a las exportaciones en Argentina por el conflicto entre el gobierno y las gremiales rurales.
Voceros de la industria frigorífica expresaron en los últimos días su intención de moderar la suba en el mercado interno aunque será muy difícil no tocar el valor de la media res de cortes delanteros (los de menor precio).
El ajuste en el precio de la carne vacuna y la escasez de oferta hará que crezca el consumo de pollo. La carne de ave mostró un descenso en los últimos meses, pero es previsible que acompañe la suba que se dé en los cortes vacunos.
congelados. En los supermercados se destacó que en mayo se mantuvieron estables los precios de los alimentos. Las líneas de arroz que bajaron su precio pasaron de ser un porcentaje marginal de ventas a ser el 30% del total.
Hasta ahora no existen datos suficientes para medir un aumento en el consumo de harina y del aceite de soja de Cousa, que congelaron su precio hasta el 31 de julio.
En el caso de la soja el acuerdo sostiene que el precio se mantiene en la medida que el consumo de ese producto no altere los porcentajes de venta de la compañía. Hoy el aceite de soja representa el 50% de las ventas. Si ese porcentaje subiera, se volvería a negociar el precio.