Las autoridades estadounidenses fueron prevenidas durante años de que había algo sospechoso detrás de los resultados de los fondos de Bernard Madoff, pero las advertencias fueron ignoradas y las escasas investigaciones diligentes nunca fueron publicadas.
El diario financiero Wall Street Journal tuvo acceso a la correspondencia y documentos del inversionista Harry Markopolos, intercambiados con la SEC durante varios años.
En base a acusaciones de Markopolos, que sospechaba la existencia de un fraude piramidal -mecanismo por el cual los nuevos inversores remuneran a los más antiguos-, la SEC abrió el 4 de enero de 2006 una investigación sobre Madoff.
La SEC interrogó a Madoff, a su asistente y a un funcionario de la administradora de activos Fairfield Greenwich Group, uno de sus clientes y ahora la principal víctima del fraude.
"Entonces se descubrió que Madoff había engañado a los investigadores sobre la naturaleza de la estrategia de inversión que utilizaba y no les había comunicado las informaciones sobre algunas cuentas de sus clientes", dijo el diario citando documentos de la SEC.
Finalmente La SEC cerró la investigación porque las irregularidades descubiertas "no eran suficientemente serias para ordenar una acción ante la justicia", señala el diario financiero.
La noche del martes, el actual presidente de la SEC, Christopher Cox, anunció el inicio de una investigación interna para determinar por qué el fraude no fue detectado antes pese a las alertas "repetidas desde al menos 1999". AFP