FABIÁN TISCORNIA
Las empresas que distribuyeron utilidades por el ejercicio 2009, repartieron ganancias por US$ 123.681 en promedio por empresa según cálculos de El País en base a datos de la Dirección General Impositiva (DGI).
Aún así 2009 no fue un año tan bueno si se compara con 2008 en que la distribución de utilidades promedio fue superior.
Las firmas que distribuyen entre sus socios las ganancias deben pagar el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) por la categoría I (rentas del capital). El tributo grava con 7% las utilidades distribuidas.
Para el ejercicio 2009 según el informe "Cierre de campaña IRPF-IASS" -divulgado por la DGI a fines de 2010- hubo 1.119 empresas que distribuyeron ganancias y por ello se les retuvo por IRPF $ 218,5 millones (unos US$ 9,6 millones). Como ese es el 7% de los dividendos que distribuyeron, se puede estimar que las utilidades repartidas alcanzaron a $ 3.121,4 millones (unos US$ 138,4 millones) entre las 1.119 empresas.
Eso hace un reparto de ganancias de US$ 123.681 en promedio por cada empresa. Ese monto no necesariamente significa que sea la rentabilidad total que obtuvieron esas firmas. Con la reforma tributaria que entró en vigencia en julio de 2007, las empresas pagan el Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE) que grava con 25% las ganancias que obtienen. Si las utilidades que quedan tras pagar el IRAE son distribuidas entre los socios, sí deben pagar el 7% por el monto repartido. En cambio, si las ganancias resultantes luego del pago de IRAE se reinvierten (por tanto no se distribuyen utilidades) no abonan ese 7%.
El número de empresas que distribuyó sus ganancias creció en 2009 frente a 2008 en 296,8% mientras que el monto repartido lo hizo un 146,5%.
Según el informe "Cierre de campaña IRPF-IASS 2008" -divulgado por la DGI a fines de 2009- solamente 282 empresas distribuyeron sus utilidades y abonaron por IRPF categoría I $ 88,6 millones (unos US$ 4,2 millones). Según los cálculos de El País, esas firmas repartieron ganancias entre sus socios por $ 1.266,3 millones (unos US$ 60,4 millones). El promedio distribuido por empresa por el ejercicio 2008 fue de US$ 214.483. Esto refleja una caída de 42% en el promedio distribuido en 2009 respecto de 2008. Una explicación puede ser que 2009 fue el año donde pegó mayormente la crisis internacional en Uruguay y la sequía agropecuaria, lo que afectó la rentabilidad de las firmas industriales y agroindustriales principalmente. Con una menor rentabilidad que en 2008 hay menos para repartir.
De todas formas, eso puede variar dependiendo de cuándo inicien su ejercicio fiscal las empresas, ya que hay algunas que lo hacen en julio.
POCAS REPARTEN. Otro factor destacable es que las firmas que reparten utilidades siguen siendo una mínima parte del total de empresas, ya que tienen un fuerte incentivo a no hacerlo, que es evitar pagar el 7% por IRPF.
De acuerdo a un estudio de la DGI de 2006 sobre caracterización de la rentabilidad de las empresas, existían en aquel año 21.759 firmas que tributaban IRIC. Eso muestra que -aún con el crecimiento en la cantidad de firmas en tres años- las empresas que deciden distribuir sus ganancias son un porcentaje bastante menor.
PESO. La recaudación por IRPF a la distribución de dividendos representó el 11,1% de los ingresos de todo el IRPF por rentas del capital. Los ingresos de 2009 (una vez completadas las declaraciones juradas en 2010) por el IRPF en rentas de capital alcanzaron a $ 1.964,1 millones. De ellos, $ 958 millones son por rentas derivadas de arrendamientos y otras de capital inmobiliario (ver aparte), otros $ 676,4 millones corresponden a IRPF por incrementos patrimoniales y $ 329,6 millones son por rentas de capital mobiliario, dentro de las que están las distribuciones de dividendos.
41.137 pagaron por rentas de alquileres
La recaudación del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) por concepto de rentas de alquileres y otras de capital inmobiliario creció 21% en 2009 frente a 2008, una vez computadas las declaraciones juradas correspondientes a 2009 que se presentaron en 2010.
El incremento de los ingresos de la Dirección General Impositiva (DGI) por ese concepto tiene que ver con que hubo 1,9% más contribuyentes en 2009 que en 2008 y también con el aumento del precio de los alquileres ese año.
De acuerdo al informe "Cierre de campaña IRPF-IASS 2009" (divulgado a fines del año pasado), ese año se registraron 41.137 contribuyentes de IRPF por rentas de alquileres y otras de capital inmobiliario que abonaron $ 958 millones.
En 2008 habían sido 40.361 contribuyentes por un monto de $ 791,5 millones.
El IRPF categoría I grava la renta proveniente de los alquileres con una tasa de 12% anual. Como se permite deducir el pago de la contribución inmobiliaria y del Impuesto de Primaria, la tasa que retienen las inmobiliarias al arrendador es del 10,5%. El propietario del inmueble puede dar esa retención como definitiva o -si entiende que la retención es mayor al impuesto anual que debió pagar- puede presentar una declaración jurada. Como la DGI ha detectado que el impuesto por este concepto tiene una evasión importante, desde el 1° de enero rige una ley por la que el inquilino puede descontar 6% del valor del alquiler del pago de IRPF si identifica a su arrendador.