El Ministerio de Economía (MEF) está estudiando hacer obligatorio el pago en transacciones de gran monto a través de medios electrónicos, en el marco del plan de inclusión financiera y formalización de la economía.
"Cuando uno revisa la experiencia internacional, algunos países optaron por definir que las transacciones superiores a cierto monto necesariamente se tengan que hacer por medios electrónicos. Esa es una alternativa que se está explorando", dijo a El País Martín Vallcorba, integrante de la Asesoría Macroeconómica del MEF.
El equipo de esa cartera está analizando la experiencia que otros países europeos han iniciado. Uno de ellos es Francia, que ya prohibió las transacciones en efectivo por valores superiores a 3.000 euros, y otro Italia, que lo hizo con un tope más bajo (1.000 euros). A su vez, el presidente de España, Mariano Rajoy, informó la semana pasada España, en tanto, que pretende fijar un tope de 2.500 euros cuando haya un profesional o empresario interviniendo en la transacción.
La obligación de pagar con medios electrónicos en "transacciones grandes" es "un posible criterio", que "no es contrapuesto sino complementario" de otro que está a estudio del MEF. Se trata de determinar qué tipo de transacciones serán obligatorias independientemente del monto, dijo Vallcorba. "Las ideas que se están manejando tienen que ver con servicios públicos, arrendamientos y también algunos servicios profesionales. Esos son básicamente los ejemplos que se han estado manejando, pero no es una lista que esté acabada ni totalmente definida", agregó.
Este tipo de restricciones al pago con efectivo "no impactan tanto en el funcionamiento del sistema de pagos sino en la formalización de las transacciones, tiene más un objetivo de formalización que de inclusión financiera", resaltó Vallcorba.
Por el momento, se sigue evaluándo qué camino tomará Uruguay. "Estamos trabajando con miras de que sobre mediados de año se pueda presentar un proyecto que incluya esos aspectos", informó el funcionario. En tanto, el proyecto de cambios tributarios que estimula las compras con tarjeta de crédito y débito con una rebaja del IVA solo cuenta con media sanción en el Parlamento.